Nodo50, contrainformación en red. Servidor Alternativo.

La lucha

Miércoles 8 de octubre de 2008. Nodo50 | Descargar artículo en PDF

Lo queremos todo

Nanni Balestrini

yo he hecho todo tipo de trabajos de albañil de lavaplatos de
peón de carga. Pero el más repugnante de todos es justamente el
de la Fiat. Cuando llegué creí que me había salvado. El mito de
la Fiat del trabajo en la Fiat. En cambio resultó ser un asco como
todos los demás trabajos incluso peor. Aquí cada día nos aumentan
los ritmos. Mucho trabajo y poco dinero. Aquí nos morimos
sin enterarnos lenta lentamente. Esto significa que es precisamente
el trabajo lo que es repugnante todos los trabajos son
repugnantes. No hay trabajo bueno porque es justamente el trabajo
lo que está mal.

todo esto fue antes de conocer a los compañeros en las puertas
de la fábrica. Una tarde salía de la Fiat y me encontré con un
estudiante ¿Quieres venir a una reunión al bar? Decido que me
va bien y le digo Vale voy. Pensé Qué coño no tengo nada que
hacer voy a ver que quieren que dicen estos capullos. Todos los
días veía a estos estudiantes y los consideraba unos capullos. No
sabía lo que decían no leía ninguno de sus panfletos.

en aquel momento el sindicato había convocado varias huelgas.
Se trataba de los que querían la segunda categoría los
gruístas y los transportistas internos. Dentro de la fábrica
había cadenas de montaje como la del 124 que estaban paradas.
Los obreros jugaban a las cartas apostando dinero. Leían
o estaban sin hacer nada porque no les llegaban las piezas.
Había dos o tres líneas paradas. Cuando salí de la fábrica vi a
los estudiantes que repartían panfletos y hablaban de esta huelga.
Aunque a mí eso no me interesaba.

voy entonces a aquella reunión en el bar de al lado de la
Mirafiori. Conozco a Mario y a los estudiantes y les digo en qué
taller estaba y qué hacía. Conozco también a otros obreros a
Rafaelle de la 124 a quien veía ir a las reuniones todas las tardes.
Decía conocer a unos ochenta compañeros que estaban dispuestos
a parar cuando él lo dijera. Mierda me decía a mí me conocen
todos pero ninguno está dispuesto a parar cuando yo lodiga.En ese momento le dicen Si conoces a esos ochenta compañeros
podemos parar cuando queramos. Podemos parar mañana
mismo. No trabajemos más comencemos la lucha mañana.
Mario y los demás estudiantes estaban atentos a lo que decíamos
yo y éste tal Rafaelle. Luego se decidió hacer un panfleto para el
día siguiente en el que decíamos que había que luchar que había
que parar. No sé sobre qué tema teníamos que hablar en ese
panfleto. Quizas sobre la segunda categoría no lo sé. O tal vez
queríamos el dinero del almuerzo. En la Fiat no hay comida y
queríamos el dinero del almuerzo que nos habían prometido.
Debía ser una cosa por el estilo.

como en tantas otras fábricas a la Fiat nos llevábamos la tartera
para comer. Y yo decía que nos tenían pagar esa media hora para
comer porque en ese tiempo también trabajábamos. Porque
mientras estás trabajando suena la sirena uuuhhh y entonces
empiezas a correr bajas las escaleras llegas a tu pasillo llegas a tu
vestuario llegas a tu taquilla coges el tenedor la cuchara el pan
corres vas a buscar tu tartera que está con otras dos mil la coges
llegas a la mesa hablas tatatatatata tragas sirena uuuhhh saltas de
la silla sales corriendo pasillo vestuario taquilla guardas las cosas
otra vez corres media hora y he aquí que estás otra vez en el
taller. Todo a la carrera cuando vas y cuando vuelves al taller y si
no no lo consigues. Esto es trabajo de ningún modo es una
pausa. Es un hecho productivo.

en cualquier caso escucho que Rafaelle dice que puede hacer que
paren ochenta compañeros. Y les digo que fijemos una cita para
mañana él con los suyos y yo con los míos. Yo no tenía a nadie
que me siguiera pero pensaba Veremos si me siguen o no voy
probar. Nos vemos los tuyos y los míos le digo a Rafaelle. Nos
encontramos en la terminal de las cadenas de montaje y allí
hacemos una asamblea una manifestación. Y amenazamos de
muerte y con la horca a todos los traidores a los esquiroles y a
los fuera-de-línea. Les amenazamos y hacemos la manifestación
nos ponemos a cantar y a gritar. Ya veremos después que hostias
hacemos podríamos salir de la zona de talleres. En definitiva
mañana luchamos mañana no se trabaja. Está bien está bien.
Hagamos ahora este panfleto y mañana a la una lo distribuimos
delante de los portones. Luego una vez dentro hablamos con los
compañeros en los vestuarios y en el trayecto a los vestuarios.
al día siguiente empezamos a repartir los panfletos en la puerta
de la fábrica al lado de los estudiantes. Mario había hecho un
cartel no se qué había escrito Poder obrero La clase obrera es
fuerte ese tipo de cosas. Yo empecé a agitar Compañeros hoy
tenemos que parar. Porque estamos hasta los cojones de trabajar.
Habéis visto cuán duro es el trabajo. Habéis visto lo pesado
que es. Habéis visto cuanto daño nos hace. Nos han hecho creer
que la Fiat era la tierra prometida que era nuestra California que
nos habíamos salvado.

yo he hecho todo tipo de trabajos de albañil de lavaplatos de
peón de carga. Pero el más repugnante de todos es justamente el
de la Fiat. Cuando llegué creí que me había salvado. El mito de
la Fiat del trabajo en la Fiat. En cambio resultó ser un asco como
todos los demás trabajos incluso peor. Aquí cada día nos aumentan
los ritmos. Mucho trabajo y poco dinero. Aquí nos morimos
sin enterarnos lenta lentamente. Esto significa que es precisamente
el trabajo lo que es repugnante todos los trabajos son
repugnantes. No hay trabajo bueno porque es justamente el trabajo
lo que está mal. Hoy aquí si queremos mejorar no tenemos
que hacerlo trabajando. Sino luchando no trabajando sólo así
podremos mejorar. Tomemos un día de descanso vamos a cogernos
un día de fiesta. Hablaba en dialecto porque todos eran
napolitanos meridionales. Así todos me entendían en la Fiat la
lengua oficial era el napolitano.

luego entramos en la fábrica y mientras entrábamos me vino
una cosa a la cabeza. Le pedí el cartel a Mario ni siquiera se qué
carajo decía concretamente. Tuve un rapto de fantasía pensé
ahora entro en la Fiat con el cartel. Entré con el cartel en una
mano y el carnet en la otra. Porque para entrar hay que mostrar
el carnet demostrar que eres trabajador de la Fiat. Si no quién
sabe puede entrar un bandido alguien que quiera poner una
bomba. El primer guardia me mira sorprendido con la boca
abierta. Es la primera vez en su vida que ve un cartel dentro de
la Fiat un cartel que pasa el portón legalmente con el carnet. El
jefe de los guardias se me viene encima y me dice Usted pare.
¿Me lo dice a mí? Sí ¿qué hace con ese cartel?
¿con éste? Lo enseño. Lo expongo. Pero no sabe que no se puede
entrar con carteles. Y eso dónde está escrito. El reglamento no menciona
que no se pueda entrar con carteles así que voy a entrar. No
no se puede entrar. Pero es algo arbitrario algo que me estás diciendo
tú ahora. Voy a entrar. Este cartel me gusta y me lo llevo conmigo.
No no se debe entrar con cosas que no tengan que ver con el
trabajo. Y entonces por qué ese de ahí entra con el Corriere dello
sport qué carajo tiene que ver el Corriere dello sport con el trabajo
y con los obreros. Al menos a los obreros les interesa este cartel ese
periódico no le interesa a nadie. A mí eso no me importa venga conmigo.
Le digo Y si lo dejo aquí apoyado ¿puedo entrar? Sí déjelo.
Mirá lo dejo del otro lado del portón ¿así está bien?
entro. Me llama el jefe de los guardias Usted venga conmigo.
¿Pero dónde? Tengo que ir a trabajar. Venga conmigo. Entonces
le cojo de la corbata y le digo Ven te conmigo. Le arrastro un
poco luego le doy una patada en los huevos otra en la barriga y
le tiro al suelo. No me toquéis la polla hoy se lucha hoy os vais
todos a tomar por culo. Todos los obreros que estaban entrando
gritan uuuuuuuhhh un estruendo como de tribus árabes. Todos
aplaudiéndome. Enseguida algunos me dicen Escapa dentro que
si no te identifican. Escapé y me fui adentro a los vestuarios
Compañeros hoy se lucha vamos todos a montar un gran follón.empalidecieron.
Era algo demasiado provocador. Nunca habían
luchado. El sindicato nunca se había dejado ver por allí.
Pensaban Y éste de dónde ha salido este loco que dice que
tenemos que luchar. De todas formas les esperé al pie de las
escaleras Hoy hay que luchar. Pero ¿qué hacemos? Bajamos
abajo y en lugar de ir a las cadenas de montaje nos agrupamos
en el fondo en las terminales. Pero no querían ir. Estaban frustrados
bloqueados no comprendían nada y fueron todos a las
líneas. Tenían la neurosis.

¿qué es la neurosis? Cada obrero de la Fiat tiene un número de
puerta un número de pasillo un número de vestuario un número
de armario un número de taller un número de línea un
número de operaciones que hacer un número de piezas de automóvil
que debe realizar. En resumen en su jornada de trabajo en
la Fiat todo son números y toda la fábrica está articulada organizada
por una serie de números unos que se pueden ver y otros
que no. Por una serie de cosas numeradas y obligatorias. Estar
allí dentro significa que cuando pasas el portón tienes que hacer
así con el carnet numerado después tienes que bajar aquellas
escaleras numeradas girando a la derecha y después coger ese
corredor numerado. Y así sucesivamente.

en la comida por ejemplo. Una vez los obreros han elegido
un lugar donde sentarse éste permanece automáticamente
siempre el mismo. El comedor no está organizado en absoluto
de tal modo que todos deban sentarse siempre en el mismo
lugar. Pero de hecho siempre terminas sentado en el mismo lugar.
Verdaderamente se trata de un hecho científico de un hecho
muy extraño. Yo he comido sentado siempre en la misma silla
sentado en la misma mesa con las mismas personas sin que
nadie nos haya puesto juntas. Esto es lo que significa para mí la
neurosis no sé si se puede llamar a esto neurosis si ésta es la palabra
exacta. Pero para estar allí dentro tienes que hacer todo esto
porque si no lo haces ni siquiera puedes estar allí.

aquellos con los que había hablado de ponernos a luchar no
sabían qué coño hacer. No entendían inmediatamente lo que les
proponía. Intuían que lo que les proponía debía ser justo pero
no sabían que hacer. No entendían que lo importante era montar
follón todos juntos. Me cabree. No porque fuera a ser despedido
por lo que había hecho ya que efectivamente quería hacerme
despedir y estaba buscando sólo una excusa. Hacía tres
meses que había entrado en la Fiat y no podía mas. Ya no soportaba
ser obrero trabajador. Era mayo hacía calor y quería volver
al sur a casa a bañarme en el mar.

no me cabree por el despido. Eso era algo seguro no me importaba
en absoluto. Tal y como estaba era fácilmente identificable.
Tenía bigotes tenía zapatos blancos camisa y pantalones azules
era fácilmente identificable. Estaba tal y como había entrado al
taller sin disfrazarme. Es decir sin haber cogido del vestuario los
zapatos viejos el pantalón viejo el jersey viejo sin cambiarme de
ropa como hacía todos los días. Había entrado así tal y como
venía de la calle con los zapatos blancos limpios impecable.
Había entrado al taller decidido precisamente a no trabajar. Lo
que verdaderamente me encabronaba era no haber conseguido
convencer a los demás.

me voy a buscar una cola al expendedor automático me la tomo
y llego tarde a la cadena de montaje. En la cadena siempre hay
que llegar temprano en ningún caso puedes llegar tarde. Y me
encontré allí al jefe y a otro jefe todos mirándome. El fuera-delínea
estaba en mi puesto. Llegué donde estaban y el jefe dice
Mire está usted hartándonos. Aquí se llega temprano ahora
mismo le multo con media hora. Le digo Haz lo que te salga de
los huevos me habéis acabado por tocar las narices tanto tú
como la Fiat. Vete a tomar por culo que sino te tiro algo a la
cabeza. Haced vosotros estos nauseabundos coches de mierda a
mí no me importan nada.

me miraban todos los obreros que estaban alrededor. Les dije
Pero sois gilipollas sois unos esclavos. A éstos a estos fascistas hay
que apalearlos. Quién coño son estos insectos escupámosles a la
cara y hagamos lo que queramos esto parece el servicio militar.
Fuera tenemos que pagar por todo tenemos que pagar si entramos
en un bar tenemos que pagar en el tranvía tenemos que
pagar el alquiler. Tenemos que pagar por todo. Y aquí dentro
quieren mandar sobre nosotros. Por cuatro monedas que no
alcanzan para una mierda y por un trabajo que mata y punto. ¿Es
qué estamos locos? Ésta es una vida de mierda. Son más libres los
que están en la cárcel que nosotros. Aquí estamos encadenados a
estas máquinas repungnantes de las que no nos podemos mover
rodeados por los vigilantes. Sólo falta que nos den latigazos.
en cualquier caso empecé a trabajar de mala gana porque quería
luchar. Quería hacer algo no tenía ganas de estar allí. En esto
escucho unos gritos a lo lejos. Los talleres de Carrocerías son
unas naves enormes en las que no se llega a ver lo que pasa en la
otra punta. Hay tanto ruido que no se escucha la voz humana.
Para hablar entre sí los obreros tienen que gritarse. Escuchaba
follón gritos y me dije Estos son los compañeros que empiezan
la manifestación. No se sabía de dónde venía no se les veía.
Abandono mi puesto de trabajo atravieso todas las cadenas de
montaje atajando entre los coches y me voy con los compañeros.
Llego y me pongo a gritar con ellos. Gritábamos cosas extrañas
cosas que no tenían nada que ver con la situación. Las gritábamos
para generar un momento de ruptura gritábamos Mao
Tse Tung Ho Chi Min Poder obrero. Y otras cosas que no estaban
ligadas con nada pero que nos gustaba decirlas.
cosas como Viva Gigi Rivas Viva el Cagliari Vivan las tías buenas.
Queríamos gritar cosas que no tuvieran nada que ver con la
Fiat con lo que teníamos que hacer allí dentro. Por eso gente que
no tenía ni idea de quiénes eran Mao y Ho Chi Min gritaban
Mao y Ho Chi Min. Porque no tenían nada que ver con la Fiat

y eso estaba bien. Y comenzamos la manifestación éramos unos
ochenta obreros. A medida que atravesábamos las cadenas de
montaje la marcha se agrandaba por detrás. En un momento
dado llegamos a un lugar donde había cajas de cartón las desmontamos
y sobre una de ellas escribimos con yeso Compañeros
salid de las líneas vuestro lugar está con nosotros. Sobre otra
Poder obrero. Y sobre otra El trabajo para los chupaculos la lucha
para los obreros. Y seguimos adelante con esos tres carteles.
la marcha se siguió agrandando y llegaron los sindicalistas. Era
la primera vez en mi vida que los veía dentro la Fiat. Empezaron
diciendo Compañeros ahora no es necesario luchar. Lucharemos
en otoño junto al resto de la clase obrera junto a los demás metalúrgicos.
Hacerlo ahora significa debilitar la lucha y si vamos
ahora al enfrentamiento como lo haremos en octubre. Nosotros
les respondimos Hay que luchar ahora porque estamos en primavera
y tenemos todo el verano por delante. En octubre estaremos
obligados a tener que comprar abrigos zapatos a tener que
pagar la calefacción de las casas los libros para que nuestros hijos
vayan a la escuela. Por eso el obrero no tiene que luchar en
invierno tiene que luchar en verano. Porque en verano puede
dormir al raso incluso mientras que en invierno no. Y además
sabéis que es ahora en primavera cuando la Fiat tiene más pedidos
y que si paramos ahora la jodemos mientras que en octubre
no le importa a nadie.

los sindicalistas empiezan a armar grupitos a dividirnos a separar
la marcha. Nosotros ya sólo una veintena formamos otra
manifestación en otro lugar y recuperamos a algunos compañeros.
Después de dos horas conseguimos bloquear todas las líneas.
Justo entonces llega el jefe de Carrocerías el coronel. Estábamos
en el taller 54 pero todas las líneas estaban detenidas porque
habíamos ido también a los otros talleres de Carrocerías y les habíamos
obligado a parar. Llegó el coronel y según avanzaba se abrió
un espacio entre los obreros todos volvieron apresuradamente a
las líneas. Quedábamos quince con los carteles en la mano.
Entonces decido que ese es el momento de enfrentarse porque
sino verdaderamente nos hunden.

él avanza hacia mi y yo hacia él con el cartel apuntándole a la
cara. Se lo pongo delante a medio metro de la nariz y lo lee. No
recuerdo qué cartel era qué tenía escrito no me interesaba. Lo
único que me importaba en ese momento era que el coronel se
fuese a tomar por culo. Hacerle entender que no tenía nada que
hacer con nosotros. Al ver que yo no me iba que me quedaba
plantado precisamente allí delante de él dice Pero ¿qué carteles
son estos? ¿Son para la verdura? ¿Estamos en el mercado? No le
digo yo son carteles que van contra los intereses de los patrones
por eso los hicimos. Entonces hace un corrillo con el ingeniero
de Carrocerías y con otros obreros. Alrededor del ingeniero había
quinientos obreros que continuamente asentían con la cabeza
todo el tiempo. Él hablaba y los obreros asentían. Los sindicalistas
habían hecho otros grupos en las otras líneas de Carrocerías.
Habíamos quedado un grupito de quince compañeros aislados.
entonces digo Compañeros tenemos que intervenir de algún
modo porque sinos aíslan nos dan por culo. Tenemos que intervenir
donde está hablando el ingeniero porque él es el pez gordo.
Si logramos mandar a la mierda al ingeniero delante de los obreros
lo recuperamos todo. Si quebramos la gestión capitalista de
esta nave habremos ganado la lucha de hoy. Nos acercamos el
ingeniero estaba hablando y le digo ¿Puedo intervenir en esta discusión?
Él dice sí por favor. ¿Pero qué tiene que decir? Una sola
cosa ¿Cuánto gana usted en concepto de prima de producción?
Esas son cosas que a usted no le interesan me dice el ingeniero.
sí me interesan. Me interesan porque nosotros por productividad
ganamos como máximo ni siquiera sé cuánto gano yo.
Nunca miro la nómina lo que está escrito el sueldo base el trabajo
a destajo la indemnización y esas cosas. Cojo el dinero sin

leerla porque a mi no me interesa la nómina sólo me interesa el
dinero. Pero seguramente ganaremos como máximo el cinco
el seis el siete por ciento. ¿En cambio cuánto gana usted? No
le interesa. Teniendo en cuenta los pequeños porcentuales que
ganamos nosotros continúo según la producción anual de
automóviles ustedes se llevan premios de varios millones de liras.
Por eso están interesados en hacernos producir cada vez más.
Mientras que para nosotros el trabajo y el dinero son siempre los
mismos. ¿Es o no cierto?

le repito que estas son cosas que a usted no le interesan. ¿Cómo
que no me interesan? Usted gana millones con mi trabajo y dice
que no debe interesarme. Es usted el que gana dinero porque la
prima de producción aumenta con el ascenso de categoría. Eso
si eres fuera-de-línea un jefe un gran jefe si eres Agnelli.
Evidentemente la máxima prima es para él. Me volví hacia los
obreros ¿sabéis cuánto dinero se lleva éste en concepto de prima
de producción? ¿Sabéis por qué no me lo quiere decir?
en ese momento interviene el coronel. ¿Pero usted entiende que
yo he estudiado? ¿Qué soy ingeniero? No no lo se respondo. Y
digo ¿Pero usted entiende que a nosotros nos importa un carajo
lo que haya estudiado que no le reconocemos por eso ningún
derecho extra? Pero a usted ¿sus padres le enseñaron modales?
No no me los enseñaron ¿a usted sí? A mí si. Y dígame ¿hizo el
servicio militar? No no lo he hecho pero ¿qué tiene que ver en
todo esto la familia y el servicio militar? Tiene que ver porque
la familia debe enseñar modales y a respetar a las personas más
instruidas. Y si usted hubiese hecho el servicio militar habría
entendido que en todas partes existen organizaciones que hay
que respetar. El que no respeta esas organizaciones es un anarquista
un delincuente un loco.

es probable que esté loco pero lo cierto es que a mi no me gusta
trabajar. Eso es chilla le habéis oído le habéis oído a todos esos
que hacen huelga no les gusta trabajar. Y entonces le digo ¿por
qué todos éstos que están aquí en lugar de volver a la cadena prefieren
quedarse a hablar con usted? Es evidente que tampoco les
gusta trabajar. Cualquier cosa es suficiente con tal de que sirva
como excusa incluido escuchar hablar a alguien con tal de no
trabajar. Al obrero no le gusta trabajar está obligado a trabajar.
Yo estoy aquí no porque me guste la Fiat. La Fiat no me gusta
una mierda ni siquiera los coches que hacemos y tampoco me
gustan los jefes ni siquiera usted. Si estoy aquí es porque necesito
el dinero de la Fiat.

creo que usted va a estar aquí dentro poco tiempo dice el coronel.
He sabido que un guardia ha sido golpeado fuera. Si descubro
quién ha sido se lo hago pagar caro. No debe andar muy
lejos. He sido yo le digo a mi no me gustan las adivinanzas. Se
que me va a costar caro pero no me importa nada. He pegado a
ese de fuera y todavía pegaré a alguno más esta tarde. El tipo se
ve venir la paliza y escapa rápidamente entre nosotros los obreros.
Nosotros quince nos habíamos puesto frente a él y los
demás obreros se habían puesto detrás. Antes de desaparecer me
pregunta ¿Cómo se llama? Le digo mi nombre mi apellido y el
nombre de mi jefe que trabajo en el taller 54 de la línea del 500
y que siempre estaré a su disposición. Le digo todo esto para
demostrarle que no le tengo miedo. Ya verá como le hago pagar
todo esto. Vete a tomar por culo patán animal capullo en otra
ocasión me lo haces pagar.

se va y en cuanto desaparece todos los obreros gritan eeehhhhhh
y aplauden. Eres un dios le has jodido bien es un capullo que
nos quería joder a todos. Está bien está bien digo yo ésta vez lo
hemos conseguido pero ahora tenemos que rehacer la manifestación.
Tenemos que montar un follón que no tenga fin luego
tenemos que romper todo lo que hay aquí dentro. Dábamos
patadas a los cajones de material para hacer ruido un ruido sombrío
violento dududu dududu dududu durante dos horas montando
este follón. Además cada poco hacíamos asambleas unavez al norte
de las líneas y otra al sur. Atravesábamos las cadenas
zigzagueando gritando todos juntos Más dinero menos trabajo.
O bien Lo queremos todo. Recorríamos las líneas de punta a
punta y hacíamos asambleas.

así hasta por la tarde. A la salida voy a fichar mi tarjeta pero mi
tarjeta no estaba. Se la habían llevado. Voy a ver al jefe. Jefe
¿dónde está mi tarjeta? ¿Por qué? ¿no está? Me dice. No se haga
el gracioso ¿dónde la ha puesto? le respondo. No sé dónde está
si no está significa que debe esperar y luego ya veremos. Muy
bien espero. En esto se van yendo todos los obreros se van
todos. Tenía la sensación de estar solo en la Mirafiori. Mientras
estoy así sale fuera un jefe luego otro y otro más. Me digo
Humm aquí huele a policía. Jefe ¿dónde está mi tarjeta? Tiene
que ir a la oficina dice él.

y una polla voy a la oficina. Mañana entro otra vez en la fábrica
con o sin tarjeta. Pero no voy a la oficina. Si el coronel tiene algo
que decirme que venga a decírmelo aquí al taller. Yo no tengo
nada que decirle es él quien quiere decirme algo. Y salgo rápido
para no quedarme el último. En ese momento salían los obreros
de los vestuarios después de lavarse y cambiarse. Alcanzo a mis
compañeros y les digo Compañeros me quieren atrapar para
denunciarme. Me cogen a la salida me meten cualquier chatarra
en el bolsillo luego llaman a la policía y me denuncian por robo
eso es lo que hacen.

estaba todo organizado. Me agarraban y me ponían cualquier
chatarra en el bolsillo cualquier chatarra un perno una llave.
Llamaban a la policía decían Le hemos sorprendido robando y
esta mañana ha golpeado a un guardia. Y me colocaban tres años.
Éste era su truco. Me querían coger a toda costa. Iba hacia fuera
con los compañeros. Estemos atentos a la salida. Por si te señala
un guardia a la salida te hacen pasar a una habitación y te hurgan
en la bolsa y en la ropa. Entonces si me señalan les digo a
mis compañeros no voy no voy porque si entro estoy jodido.
Seguimos adelante llegamos al portón y veo a mi jefe rodeado de
cinco guardias. Es él ese de ahí dice.
un guardia se adelanta debía ser el manporrero del grupo y dice
Usted siempre te hablaban de usted en la Fiat Usted venga conmigo.
¿Quién Yo? ¿Por qué tengo que ir?. Venga conmigo. No
quiero. Venga conmigo. No quiero ir ¿qué quiere de mi? ¿Nunca
le han revisado? Sí pero esta tarde no quiero. Además no tengo
bolsa ves sólo tengo el jersey. Lo levanto y me quedo con el torso
desnudo. Tengo el pantalón y punto no tengo nada encima.
Adiós. Venga aquí me grita.

esta bestia de mierda me agarra del cuello y me tira al suelo.
Estudio un momento la situación para saber qué carajo hacer.
Simulo ir con él. Luego le meto un pie delante y le empujo
con el hombro. Cae al suelo como mierda devaca. Le doy una
patada en los huevos. Se me tiran encima otros dos guardias.
El de antes me aferraba desde abajo y estos dos por arriba. A
patadas y codazos consigo sacarme de encima a estos dos.
Ahora estaba encima de ellos pero con la cabeza gacha porque
me la apretaba la bestia. En ese momento un compañero tira
del brazo de este capullo con el que me tenía rodeado por el
cuello como si fuera una mordaza. Me arranco de su brazo
salto y escupo en la cara de la bestia. Escapo. Luego cogieron
al compañero que me ayudó y terminaron despidiéndolo todo
por haberme ayudado.

salí de la fábrica. Allí fuera había muchos obreros y muchos
estudiantes. Todos los compañeros estaban delante del portón
hablando de la lucha. Había compañeros que me decían que
había hecho bien en golpear a los guardias. Que ese había sido
un gran día de lucha y que era una enorme satisfacción. Luego
hicimos una reunión y todas esas cosas. Vinieron en masa
muchos obreros tantos que no entrábamos en el bar. Allí conocí a
Emilio a Adriano a todos estos compañeros. Tantos éramos esa
tarde que se decidió hacer las asambleas en la Universidad.
Aquél fue el comienzo de los grandes conflictos de la Fiat. Era
29 de mayo jueves.

info portfolio

Descargar
Doc: JPEG
Peso: 30.1 KB
Res: 329 x 400 px
Descargar
Doc: JPEG
Peso: 40.6 KB
Res: 315 x 455 px
Descargar
Doc: GIF
Peso: 94 KB
Res: 270 x 374 px
Descargar
Doc: JPEG
Peso: 138.6 KB
Res: 600 x 854 px
Descargar
Doc: JPEG
Peso: 112.8 KB
Res: 600 x 826 px

titre documents joints

Versión PDF: Descargar artículo en PDF | Enlace permanente: info.nodo50.org/957