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Flor de retama

Domingo 31 de enero de 2010. Nodo50 | Descargar artículo en PDF

La sangre del pueblo tiene rico perfume, huele a jazmines violetas geranios y margaritas, a pólvora y dinamita, a pólvora y dinamita, ¡carajo!

Martina Portocarrero - Flor de Retama

Vengan todos a ver, hay vamos a ver...
En la plazuela de Huanta,
amarillito Flor de Retama,
amarillito, amarillando,
Flor de Retama.

Donde la sangre del pueblo,
ay, se derrama…
allí mismito florece,
amarillito, amarillando, Flor de Retama.

Por Cinco Esquina están,
los Sinchis entrando están.
Van a matar estudiantes
huantinos de corazón,
amarillito, amarillando Flor de Retama.
Van a matar campesinos
Huantinos de corazón,
amarillito, amarillando, Flor de Retama.

Los ojos del pueblo tienen
hermosos sueños
sueñan el trigo en las eras,
el viento en las praderas
y en cada niño una estrella.

La sangre del pueblo tiene
rico perfume
huele a jazmines, violetas,
geranios y margaritas,
a pólvora y dinamita,
Carajo, a pólvora y dinamita.
Carajo.

A decir del escritor y antropólogo peruano José María Arguedas, el ritmo andino del huayno perenniza todos los momentos de dolor, alegría y lucha. Desde siempre fue sentimental, por expresar tristeza y amargura, y es alegre cuando el amor y las esperanzas penetran en el alma y sus ecos parecen desgarrar los corazones. Aunque el huayno distingue musicalmente a toda la serranía peruana, es en la localidad de Ayacucho donde destaca por su espontaneidad, carácter filosófico, social y consciente; Flor de Retama es una prueba de ello.

La muy popular obra de Ricardo Dolorier y que se ha constituido durante muchos años en un himno a las luchas populares en el Perú.

Aunque la gran mayoría asocia la letra de la canción con los movimientos subversivos que se alzaron en armas en la década del ochenta del siglo pasado, lo cierto es que Dolorier se inspira en la rebelión de Huanta, provincia ayacuchana, una de las más pobres del Perú, caracterizada históricamente por su belicosidad y embrión de la violencia que ensangrentó el país entre 1980 y el 2000. La retama es una flor diminuta y de color amarilla que crece en la geografía serrana del Perú.

Flor de Retama tiene su origen en un proceso iniciado en marzo y finalizado el 24 de junio de 1969 con una sangrienta represión. El Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, al mando del general Juan Velasco Alvarado dictó el decreto supremo 006-69 con el cual los escolares que desaprueben un curso como mínimo, perderían la gratuidad de la enseñanza, debiendo abonar la suma de cien soles durante los meses de abril a diciembre.

Este decreto Supremo fue rechazado por las Asociaciones de Padres de Familia de todo el Perú, el Sindicato Nacional de Profesores de Educación Primaria y también por los sectores populares.

Tras la toma del colegio Gonzáles Vigil de Huanta por los alumnos, los estudiantes y campesinos de la ciudad de Huamanga, capital del departamento de Ayacucho, dieron su voto de apoyo solidario y se plegaron a la medida de fuerza.

Es así como se inician los enfrentamientos entre policías y estudiantes, convirtiendo a Huanta en un polvorín de guerra; pero es cuando el equipo especializado antimotines, denominado "Sinchis" (palabra del idioma quechua que quiere decir: fuerte, valiente) acantonados en Cinco esquinas, una céntrica arteria donde hoy se ubica el óvalo de la mujer huantina, sofocaron la lucha de campesinos y estudiantes mal armados, dejando una cifra elevada de muertes. Antes que el sol se ocultara, éstos controlaban la ciudad y por medio de los parlantes de la municipalidad declaraban el estado de emergencia, al igual que en Huamanga. La cifra de los muertos, según la versión oficial recogida de la beneficencia publica y del hospital de Huanta no nos da una cifra verdadera, en versiones modestas 20, 30, 50 sin contar las decenas de heridos.

Dolorier, de madre huantina y padre oriundo del departamento de Huancavelica, vivió la totalidad de su juventud en la serranía peruana, trabajando como maestro de Lengua y Literatura, para luego ser invitado como catedrático en una universidad de Lima.

La masacre de Huanta que le sirvió de inspiración le fue conocida de manera indirecta pues ya para esa época se había instalado en la capital. Ex alumnos suyos y compañeros de trabajo empiezan a relatarle lo ocurrido. El huayno se va gestando en la universidad limeña Enrique Guzmán y Valle, Dolorier iba organizando ideas buscando tonadas y estructurando una letra y música pero al día siguiente la olvidaba y empezaba de nuevo pues en casa no tenia grabadora.

La composición ya era realidad en diciembre de 1970 y es grabado inicialmente por el Trío Huanta, en un disco de 45 revoluciones, aunque de manera incompleta pues la canción originariamente tenía dos estrofas en la fuga.

Algunos años después la cantante vernacular Martina Portocarrero altera el orden de las estrofas y la populariza. En todo caso, su mérito radicó en difundir una versión que pegó rápidamente, dada las complejas circunstancias político sociales que vivía el Perú.

Vale observar que la canción narra los acontecimientos suscitados y es recién al finalizar las estrofas y entrar a la fuga donde se idealiza el papel del pueblo, aunque sin evidenciar claramente su invitación a la lucha: “La sangre del pueblo tiene rico perfume / huele a jazmines violetas geranios y margaritas / a pólvora y dinamita / a pólvora y dinamita ¡carajo!”

Hasta el día de hoy, no hay cantante folklórico peruano ni acto político de masas donde no se interprete Flor de Retama. La denuncia social se hace canción y Dolorier talvez no imaginó jamás que un ritmo serrano iba a calar tan profundamente en el alma de los costeños y selváticos, cuya geografía imposibilita el florecimiento de la retama pero que interpretan el huayno en los lugares más recónditos del país “donde la sangre del pueblo, ay, se derrama”.

Ernesto Toledo Brückmann

::Fuente: La ventana. Casa de las Americas. Cuba
:: Martina Portocarrero

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