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Artículos destacados

LECTURAS:


De la Sección : {Noticias Destacadas}

Historia de un genocidio. Patronato de Protección a la Mujer

Domingo 19 de septiembre de 2021 NODO50

Principios a no olvidar’

1.- Ten preparada la comida para cuando él llegue
2.- Ofrécete a quitarle los zapatos.
3.- Habla en tono bajo, relajado y placentero.
4.- Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo y uno de tus deberes es proporcionárselo.
5.- Durante los días más duros debes preparar un fuego en la chimenea para que se relaje frente a él.

6.- Preocuparte por su comodidad te ofrecerá una satisfacción personal inmersa.
7.- Minimiza el ruido.
8.- Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle.
9.- Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos.
10.- Nunca te quejes si llega tarde o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti.
11.- Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo.
12.- Ten preparada una bebida caliente o fría para él.
13.- No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones, su juicio o integridad.
14.- Recuerda que él es el amo de la casa.
15.- Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.

16.- Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de esta, ya que los intereses de las mujeres son triviales.
17.- Al final de la tarde, limpia la casa, que esté limpia de nuevo en la mañana.
18.- Cuando os retiréis a la habituación, prepárate para la cama lo antes posible teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño.

19.- Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama. Si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultarle chocante a un hombre a última hora de la noche.
20.- En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordad tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad; si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer; cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.

Guía de la Sección Femenina para la mujer. Editado en 1940. España.

Nos ha sorprendido que entre las innumerables investigaciones sobre Memoria Democrática se hayan dedicado muy pocas al siniestro estamento que se ocupaba de las “descarriadas” mujeres que no se ajustaban a la norma nacional católica. Sesgo fundamental del franquismo fue, sin duda, el carácter patriarcalizado, al modo fascista italiano o al nazi alemán, de toda la ideología que confabularon los gobernantes con el fin de formar a la nueva mujer nacida del golpe de estado y de la guerra civil.

Para el franquismo y la ideología nacional católica había dos clases de mujeres, las decentes, que eran sumisas, calladas, dulces, buenas esposas, madres amantísimas de patriotas, su función era procrear, cuidar a la familia y procurar al varón una vida cómoda y fácil, tal como en 1940 estipulaban las normas creadas por la Sección Femenina y que eran grabadas a fuego en las mentes de las jóvenes mujeres de entonces y las otras. En este apartado de las otras estaban las rebeldes, las rojas, las independientes, las estudiadas, las alegres, las que confraternizaban con el varón y lo miraban de frente, las que se dejaban abrazar o besar o acariciar, las que bailaban un poco juntas, las lesbianas, las artistas. En conclusión, las que sentían la vida como un don y no como un castigo a expiar. Todas esas otras, eran las putas. Había que reformarlas, enderezarlas, ponerlas en el buen camino…o eliminarlas.

La generación anterior había vivido –no todas, puesto que es posible que la información no llegara o fuera tamizada por la todopoderosa iglesia tan potente en el alma de la mujer de entonces- los grandes avances republicanos. El derecho al voto femenino, el divorcio, el reconocimiento de los hijos naturales con igualdad de derechos a los habidos en el matrimonio, la alfabetización que se extendía por los/as miles de maestras que desplegaron sus fuerzas por los pueblos de España habían hecho concebir esperanzas de una igualdad de derechos pioneros en el mundo, que el franquismo volteó nada más llegar.

La represión franquista fue salvaje. Había que erradicar, arrancar de cuajo cualquier atisbo de las libertades anteriores. Con particular ensañamiento ideológico en las políticas de género emprendidas por la República. Pensemos que en 1936, Federica Montseny, articuló una ley de aborto en la que muchos años después se fijaron los legisladores europeos para hacer las suyas. La ley de Divorcio republicana asumió una igualdad de derechos y la protección a la parte más débil de la pareja que siempre era la mujer.

El nacionalcatolicismo, para asentarse, sabía que debía barrer todo atisbo de igualdad entre hombres y mujeres. En la mujer se cimentaban sus ideas sobre la nueva sociedad. Los hombres defendían la patria, procuraban el sustento, dictaban leyes y gobernaban, a cambio, las mujeres aplomaban la familia y debían resignarse a ser poco menos que un animal doméstico, dócil, sumiso y obediente. Protegidas pero mudas.

Los estudios de perturbados como el psiquiatra Vallejo-Nájera o López Ibor, daban sesgo científico a las teorías nazi fascistas. Para demostrar sus erráticas ideas, don Juan Antonio Vallejo Nájera, contactó con el director de la clínica psiquiátrica de la prisión de mujeres de Málaga, Eduardo Martínez. Juntos realizaron un estudio a cincuenta reclusas -renunciaron a las evaluaciones físicas al considerar que los contornos femeninos resultaban impuros (sic)- Los resultados incluían detalles sobre la vida sexual de las presas, como la edad en que perdieron la virginidad, a lo que se referían como desfloración, desvelaron que predominaban las reacciones temperamentales y primarias, algo que les permitió afirmar que las mujeres republicanas ( y las no normativas en general) tenían muchos puntos en común con animales y niños. También localizaron comportamientos esquizoides, debilidad mental e introversión. Hay un libro que mantengo en mi biblioteca de mi paisano, doctor Morales, que abunda sobre lo mismo. “Como piensan las mujeres” es el título del libro…y creo que Morales fue generoso ofreciendo la capacidad de pensar al llamado sexo débil.

https://www.eldiario.es/blog/memoria-democratica/psiquiatras-francisco-franco-gen-rojo-robos-bebes-represion-divan-vencidos_132_7957544.html

“‘La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores

Afirmaba Vallejo Nájera.

Se consideraba a la mujer poco menos que asexuada por las mentes pensantes que definieron el “gen rojo” e investigaron de forma sicalíptica para confirmar sus demenciadas ideas. El régimen de Franco adoptó las ideas de los discípulos de Menguele, las hizo suyas y las abrazó con fuerza, en parte porque llegaban avaladas por los admirados fascistas/nazis y porque contradecían totalmente lo prescrito por el ideario democrático republicano, además de ser la ideología proclamada desde siempre por la Santa Madre Iglesia, que desde los confesonarios laboró siglo a siglo la culpa y el adoctrinamiento femenino.

Que una mujer tuviera sexo fuera del matrimonio era una anomalía solo comprensible por la animalización de la hembra o por perversiones mentales patológicas, según las mentes nacionalcatólicas avaladas por la psiquiatría oficial. Ni tan siquiera estamos hablando del acto sexual completo. Una mera frivolidad, reírse más de la cuenta, apreciar el baile, ser alegre, confraternizar con el sexo masculino, ganas de divertirse, un ligero coqueteo, bailar un poco arrimadas…todo ello era reo de anormalidad que debía ser penado y reconducido.

El Patronato de Protección a la mujer fue creado en 1941 cuando aún los fusiles estaban calientes. Durante los primeros años el influjo de la Sección Femenina de Falange, dirigida por Pilar Primo de Rivera, fue claro, para lentamente dejar paso a las congregaciones religiosas en su control.

En un primer momento, las mentes puritanas y redentoras del falangismo femenino, crearon el Patronato como forma de redención de las “rojas y desviadas mujeres republicanas”. Había que reconducir las conductas liberales después de aplicarles cárcel, ricino, rapadas de pelo y castigos ejemplares, pensaron que no era suficiente. Muchas jóvenes habían quedado huérfanas y desprotegidas volvían los ojos a las ciudades en un intento de supervivencia buscando servir en casas de poderosos sin más bagaje que su inocencia. Algunas acabaron en barras americanas o en la prostitución con el consiguiente incremento de las enfermedades venéreas que alertaron al Régimen, otras se embarazaron de supuestos novios que desaparecían al enterarse de la noticia. Había que hacer algo con esas chicas antes de que extendieran la peste a las buenas familias.

Con la prostitución, el franquismo, tenía la doble moral conveniente. Por un lado era legal siempre que se desempeñara en sitio cerrado, es decir, en locales o pisos. Al existir el delito de escándalo público, toda aquella mujer que ejercía en la vía pública era reo de ser retenida por la policía. No iban a cárceles porque no era un delito propiamente dicho, pero debían recibir una “reeducación” y “reconversión” adecuada. Para ello se creó el Patronato, en principio para redimir a la mujer caída, según lenguaje de la época. Hacemos notar que el uso de la prostitución por los afines al régimen estaba normalizado. Incluso el proxenetismo, protegido por la omnipotente policía del régimen. Ir de putas formaba parte de la educación sentimental de los buenos patriotas.

Hay un matiz terrible en los fundamentos del Patronato que es la clave para entender sus posteriores funciones. Se trataba de redimir a la mujer caída…o “en riesgo de caer”. Cualquier conducta que se saliera de los cánones nacional católicos era punible. Como si los fines no estuvieran claros se le ofreció la presidencia a Doña Carmen Polo de Franco, que aceptó, naturalmente, como fiel guardiana de las esencias patrias.

Ahora que tanto hablamos del régimen talibán afgano y sus policías de la moral que supervisan la decencia femenina, habría que recordar que durante los años que duró el Patronato (más de cuarenta desde 1941 hasta 1984) se medía el largo de las faldas, se visionaban las verbenas y los bailes populares por jóvenes guardianas/es y confidentes para que en el momento en que se viera algo sospechoso, la denuncia se realizaba y la guardia civil (tal cual) esposaba a la muchacha pillada en falta trasladándola a algún departamento del Patronato.

Hemos de decir, que muchas de las denuncias llegaban por parte de familiares. Padres, madres, hermanos, vecinos, párrocos…avisaban de conductas irregulares y al momento eran sometidas, las descarriadas, en cualquiera de los centros. He recogido un testimonio de un hijo que denunció a su madre por cohabitar con su cuñado ¡con 65 años! Ambos viudos y libres. La mujer fue ingresada en un reformatorio del Patronato a petición del hijo.

Uno de los testimonios más duros a los que me he enfrentado al realizar la investigación de este reportaje procede de Mariaje López, que cuenta su terrible experiencia en el libro Por Caridad (MAR ediciones) donde refiere como fue ingresada en un reformatorio del Patronato, en los años sesenta, por su madre al quedarse viuda y tener que trabajar todo el día en dura subsistencia con un bebé de corta edad. La voluntad de la madre, al recurrir al Estado, era que su pequeña hijita de ocho años estudiara y fuera atendida en sus necesidades, cuando la realidad que sufrió la pequeña Mariaje (Caridad en el libro) fue digna de un relato de campo de concentración.

La investigadora y escritora, Consuelo García del Cid Guerra, a quien debo su testimonio y colaboración para este informe, fue ingresada en un reformatorio madrileño a los dieciséis años, en los años setenta. Fue drogada por un médico conocido de la familia e ingresada por sus padres. Su “delito” era ser revoltosa, alegre y tener ideas izquierdistas. Suele repetir a quien quiera escuchar que el Patronato de Protección a la mujer fue una Gestapo femenina donde se torturaba y se destrozaba física y anímicamente a las mujeres, jóvenes, niñas en su mayoría.

Cuentan las personas que he escuchado que las seglares a las órdenes de religiosas, las “mandantas” (como se las llamaba en las Oblatas de Santander) eran verdaderos “kapos” de campo de concentración, infinatemente más duras y crueles que las monjas.

Las “mandantas” eran jóvenes que habían pasado por la etapa de internas quedándose a “cuidar” a las siguientes internas que caían en garras del Patronato . No salían del centro una vez cumplida su pena, quizá porque el mundo, para ellas, se reducía a los muros del reformatorio donde se habían criado. Pobres almas torturadas que quizá torturaban para drenar su odio social.

Tanto el libro Por Caridad, de Mariaje López, como el de Eslabones perdidos de María Teresa Cifrián (descatalogado…solo quedan dos ejemplares en la Biblioteca Municipal de Santander), como los escritos por Consuelo García del Cid Guerra, nos relatan las mayores atrocidades realizadas con jóvenes, casi niñas, cuyo delito era estar solas, ser pobres y haber tenido algún “desliz”. Los castigos dentro de los centros eran de una crueldad incomprensible para mentes normales. Fregaban suelos interminables con estropajo, agua fría y sosa hasta destrozarse las manos que terminaban cubiertas de llagas, se las castigaba en aislamientos de muchos días, había golpes, falta de alimentos, humillaciones, insultos, vejaciones inhumanas, se daban entre las opacas paredes de los reformatorios del Patronato. En Peña Grande (centro del que hablaremos) las internas se veían obligadas a largas jornadas de trabajo y a no dar de mamar a los bebés hasta que acaban la labor. Imaginemos la desesperación de las mujeres por saber a su pequeño hambriento y llorando.

Hay un pasaje terrible en Por Caridad, en que a la protagonista de solo ocho le hacen desatascar los váteres a mano limpia. Cuenta la niña, que su horror, más que tocar las heces atascadas, era toparse con las lombrices vivas que encontraba al sumergir su manita, pues había una interna que las tenía.

La mínima rebeldía era castigada con el rigor máximo equivalente a un sadismo difícil de entender. Se les incomunicaba en cuartos donde solo había un orinal y un botijo (según cuenta Consuelo…¡hablamos de avanzada la década de los setenta!) donde se confinaba a la joven sola, sin nada. Ni libro, ni bolígrafos. Nada. Silencio y soledad para doblegar la voluntad, para quebrar las personalidades y la individualidad.

He de decir, que estudié en un colegio –no era del Patronato, era de pago, de bastante pago- donde he visto ese mismo castigo infringido a una niña de once años algo rebelde. Una buena amiga cuenta que en la década de los años sesenta a ella, por contestar mínimamente o por un intento de huida, se le golpeó hasta partir el palo grueso con el que se daban los golpes. No recibió visitas durante dos meses, alegando las religiosas que era por castigo, para que la familia no viera los moratones de sus piernas. En los colegios de la época, sin llegar al sadismo del Patronato, también se nos intentaba doblegar de forma sádica.

Tal como cuenta Consuelo García del Cid Guerra, desde el primer momento tuvo el convencimiento de que podían hacer con ella lo que quisieran, que perdían la libertad y los derechos en el momento que se las ingresaba en los centros dependientes del Patronato. Solo eran mujeres, sin apoyo familiar, sin nadie. Algunas eran niñas en total indefensión.

Hacemos constar que no había Patronato de Protección al hombre, porque ellos no necesitaban de ayudas. El patriarcado mantiene firme la pirámide social. En la cúspide están ellos que podrán estar privados de derechos y de libertades, tratándose de una dictadura tan salvaje como la franquista, pero debajo, muy debajo siempre está el colectivo femenino sujetando la sociedad.

A los centros del Patronato llegaban niñas y jóvenes embarazadas…algunas de once, doce, trece años. Los embarazos eran producidos por padres, hermanos, familiares directos en una clara violación…Jamás se les cuestionaba. Jamás he leído ni una mínima censura al que provocaba el embarazo. Ellas son tratadas como a putas…son escoria de la sociedad, sujeto a cualquier castigo pero ellos gozaron siempre de total impunidad.

Y es que subyace la esencia ideológica del patriarcado bajo las vestimentas del fascismo, pero no se aleja demasiado del convencimiento de que cuando se producen violaciones, abusos, violencia machista…la responsable siempre es la mujer. Seguimos padeciendo la lacra ideológica tan bien sembrada a lo largo de los siglos, “si no abres las piernas no te violan” tal como le dijo una jueza a una víctima y como se vio en el juicio de La Manada… Fueron largos años de adoctrinamiento y de culpabilizar a la mujer de cualquier proceso de violencia contra ella.

Hay un caso que refiere una testigo que demuestra de forma sangrante este axioma. Ingresa en Peña Grande una niña de once años embarazada. Nadie pregunta, nadie indaga de quién. La niña da a luz; al poco tiempo recibe visitas de su padre…como consecuencia queda de nuevo embarazada. A nadie intriga que “solo” ha visto a su padre, que “solo” ha estado con su padre. Con doce años vuelve a tener otro hijo.

Cuentan las jóvenes internas en Peña Grande, que después de misa, se las formaba a lo largo de la pared, al momento entraban hombres mayores que las observaban, por delante, por detrás, también la dentadura, escogiendo a la que les gustaba. Todo organizado por las madrecitas de convento. Imaginen que clase de hombres se prestaban a ese trato. Las que se negaban a marchar con ellos, con vistas a un matrimonio (recuerdan a los talibanes y las bodas infantiles…) eran humilladas y castigadas durante tiempo.

…Imagino que a estas alturas, queridas lectoras, no consideran exagerada la afirmación de Consuelo García del Cid Guerra, cuando nombra al Patronato como la Gestapo femenina.

Dijimos que la función del Patronato en su origen era preventiva, para pasar pronto a la coercitiva, a hacer de la intimidación y de la persecución su tarea principal.

A partir de 1952 se amplían sus funciones con una reforma de ley que aporta poderes que le facultan para ejercer mayor represión. Los reformatorios dependientes del organismo tienen total autonomía y la iglesia toma posesión definitiva de los centros acogidos al Patronato. Incluso con la relajación de costumbres de los años sesenta y setenta, se refuerzan las tareas represoras de la policía de la moral. Al haber mayor permisividad en la calle, las denuncias se incrementan y la represión, también.

La estructura del organigrama era piramidal. Había una Junta Nacional con sede en Madrid, que se subdivide en cincuenta juntas provinciales, a su vez vuelven a dividirse en pequeñas juntas locales. La escasa documentación que queda de estos organismos representa mejor que nada la verdadera cara del franquismo con el veneno del nacionalcatolicismo como ideología social. Se han hecho desaparecer la mayoría de documentos que acreditan el horror de tantos años de represión. Solo la labor paciente y trabajosa de algunas investigadoras han conseguido sacar a la luz la historia tétrica de este engendro. Y el testimonio de algunas valerosas mujeres.

Dentro de los centros, la gestión y la primera mano represora estaba en las diversas congregaciones religiosas, luego en las celadoras, incluso existían agentes propios dedicados/as a espiar conductas inmorales complementados de forma eficiente por los/as confidentes que toda organización represora necesita para medrar.

El Patronato tuvo como paradigma del horror a lo establecido, a las prostitutas, que eran retenidas en los centros durante doce, catorce, dieciocho meses o más, obligadas a trabajar sin descanso durante jornadas extenuantes, durmiendo hacinadas como constatamos en una investigación sobre las Oblatas de Santander (no hay archivos o si quedan están en el Archivo Diocesano, al que le solicité colaboración y jamás llegó la respuesta) Tan solo el citado libro escrito por María Teresa Cifrián.

Dormían en el suelo con un solo saco de dormir, hacinados, sin espacio para darse la vuelta. Las internas eran constantemente vigiladas por las “kapos” obligadas a fregar, a trabajar como esclavas sin percibir ningún emolumento (como en todos los centros donde se trabajaba a destajo y las monjitas cobraban quedándose el dinero a pesar de que recibían una cantidad importante por cada interna) la más mínima critica, o respuesta incorrecta, falta de cualquier tipo incrementaba el tiempo de internamiento. No podían hablar entre ellas, en cuanto detectaban amistad entre las internas las disolvían y las castigaban duramente. Alegaban que de esa forma alejaban la tentación del lesbianismo ¿?

Volvemos a insistir, poco o nada se hizo contra los proxenetas, muchos de ellos protegidos por la propia policía, ni con los usuarios de prostitución.

Peña Grande.

Las retenidas por la policía moral nacional católica, eran conducidas en primera instancia al Centro de Observación y Clasificación (COC) donde las examinaba un ginecólogo que verificaba si la retenida era virgen o no.

Se les nombraba: virgen: completa. No virgen: incompleta. Esto determinaba la dureza del centro de internamiento a donde eran dirigidas. Si las internas no eran debidamente “domadas” durante el tiempo de internamiento o eran demasiado “díscolas” se las desviaba al último eslabón de esta terrible cadena. El psiquiátrico de Ciempozuelos, donde se les administraba neurotrópicos, electro shocks…y toda la parafernalia de los siniestros manicomios de la época. Tal como dijimos, el sistema no asume jamás que fracasa, cuando sus métodos no consiguen la “doma” y el servilismo de la interna es porque tiene un componente animalesco o una disfunción mental. Tal cual lo confirman los certificados archivados con el historial de las mujeres acogidas.

Capítulo aparte merecen las mujeres solteras embarazadas. A ellas les dedicamos el último capítulo de este informe que pueden creerme, es de los más costosos que he escrito nunca. Leer, escuchar tanto horror y tan reciente deja la conciencia perturbada por tiempo. Es difícil de entender cómo pudo haber personas con tal crueldad y una total ausencia de piedad, más diciéndose cristianas. Imaginamos mentes psicópatas las que cuidaron a esas mujeres.

Como ya he dicho antes, muchos de los embarazos se producían en niñas. Un testimonio recogido en el libro de Consuelo García del Cid Guerra afirmaba ver a una pequeña ingresar en Peña Grande con un muñeco en la mano…

La piedad que merecían las jóvenes embarazadas era nula. La crueldad, los maltratos, las vejaciones, el trabajo esclavo, los golpes, humillaciones, en cambio abundaban. El hambre y los castigos físicos también. Eran la escoria puesto que había fruto de su deshonor. No importaba la edad, ni el cómo se produjo el embarazo. Trabajaban de sol a sol (como en todos los reformatorios del Patronato) para empresas como El Corte Inglés, para el que pegaban etiquetas…y otras de renombre. Cosían y bordaban para tiendas. Hacemos constar que el Estado pagaba por cada interna del orden de las 2000 pesetas (años sesenta, setenta, que era una cantidad considerable) mensuales . Las internas no recibían nada por su trabajo, embolsándose las congregaciones el superávit económico de una mano de obra completamente gratuita además de las subvenciones estatales.

Las jóvenes encinta no tenían asistencia ginecológica, parían en el paritorio del centro con solo una partera como única ayuda, por eso morían los bebés frecuentemente…y los que sobrevivían eran desaparecidos porque en Peña Grande tenía su negocio Sor María y el doctor Vela. Los famosos kapos de la trama de venta de bebés.

Hay un testimonio que demuestra el trato. Una parturienta, muy joven, casi niña, en su segundo día de dilatación desvaída de dolor y agotada, se le acercó la comadrona y le dice: “voy a buscar un espejo para ponértelo debajo para que veas como paren las perras…

La presión ejercida por las monjitas, al cargo de Peña Grande, para que las internas dieran a sus bebés en adopción eran constantes. Realizaban una guerra psicológica con las mujeres desprotegidas, solas, abandonadas de todos que las hacía flaquear alguna vez. Cuando no cedían de forma voluntaria llegaban los castigos físicos, si estos no las doblegaban, directamente se les robaba el bebé aduciendo que nació muerto.

Es de sobra conocido el horror vivido por muchas familias desposeídas de hijos y de los hijos apartados de sus madres, por lo que no abundaré en ello, mi tarea y empeño al redactar este artículo es recordar a las mujeres que pasaron por el espanto del Patronato de Protección a la mujer.

Hubo muchos suicidios. Hay una escalera en Peña Grande por la que se tiraban las jóvenes cuando su mente estallaba o las arrebataban a sus bebés. Otras saltaban por la ventana prefiriendo morir reventadas contra el asfalto que seguir soportando el horror del internamiento. Eran mujeres, jóvenes y niñas, no habían cometido ningún delito y no habrá cárcel tan dura como la que ellas vivieron.

El Patronato sobrevivió a la muerte de Franco. Siguió en democracia. En 1966 se realizó una investigación por funcionarias del mismo que visitaron diversos centros. Fue tan terrible lo que encontraron en ellos que el informe fue demoledor. Se archivó y no se hizo público ni se tomaron medidas, hasta que la periodista Ana María Pascual realizó en los años noventa una investigación para Interviú encontrando el informe traspapelado y olvidado. Cuenta en su artículo, con espanto, lo que exponía.

Muchos de los testimonios (casi todos) recabados para este artículo han ocurrido en los años sesenta y setenta.

En 1984 se realizó un programa para televisión donde las monjitas de Peña Grande (Esclavas de la Virgen de los Dolores) mostraron su mejor cara, seleccionaron internas afines y decoraron a gusto para dar bien en la cámara. Un grupo de internas, aprovechó la coyuntura de la visita televisiva para reclamar del entonces director general de Protección de Menores, Enrique Miret Magdalena, una entrevista a fin de referirle lo que vivían. Treparon a una ventana anunciando que no bajarían hasta que Miret las escuchara, cosa que hizo.

Al escucharlas el director general de Protección de menores dio definitivo carpetazo al Patronato y a todos los centros que dependían del mismo. Era el año 1984. Desde 1941 habían sufrido muchos miles de mujeres vejaciones y torturas sin límite. No conocemos sus nombres, no conocemos sus caras pero sí sentimos su dolor en carne propia. Sirva este documento para reavivar la memoria y jurarnos que ¡jamás! volverá una sola mujer a padecer el horror, por el solo hecho de haber nacido con el sexo femenino.

Un recuerdo a todas las víctimas del Patronato de Protección a la mujer.

María Toca Cañedo©

Agradecimiento amplio a Azuzcena Campo, a Consuelo García del Cid Guerra, Mariaje López, Llum Quiñonero, Soledad Luque, y como no al maestro José Ramón Saiz Viadero además de los innumerables artículos, informes, estudios supervisados para llegar a entender cómo fue posible el horror. A todas las queridas y admiradas compañeras que me han asesorado y guiado por este laberinto doloroso, solo puede decirles: gracias eternas. Y a ellas, las víctimas, que estarán siempre en mi memoria como espero estén en quien nos lea.

María Toca.

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De la Sección : {Noticias Destacadas}

Migraciones

Caravana de migrantes: huir de la ciudad cárcel

Colectivo (In)Movilidad en las Américas y COVID-19. Noda México

Miércoles 15 de septiembre de 2021 NODO50

Las caravanas son una muestra del fracaso de la estrategia de contención en una ciudad cárcel. A diferencia del otoño caravanero de 2018, en esta ocasión, esta acción política radical implementada por las personas migrantes haitianas desde Tapachula ha recibido escaso apoyo y menos aún cobertura mediática en los grandes medios. Defensores de migrantes piden a la sociedad mexicana involucrarse

Rogelio Morales / Cuartoscuro

«Por favor, señor presidente. Le escribo estas palabras para decir que nosotros los inmigrantes estamos pasándolo muy mal. Lo único que le estamos pidiendo es poder estar libres, poder vivir sin miedo, sin miedo a que nos agarre migración. Hoy llevamos tres días caminando. Queremos un autobús para irnos a Ciudad de México. La razón por la que salimos de Chiapas es porque no hay trabajos, estamos en la calle, tenemos hambre, estamos en la calle mujeres con hijos, mujeres embarazadas. Chiapas no aguanta más. Lo más complicado cuando nos queremos salir de Tapachula (Chiapas) y peor nos están expulsando por la frontera de Guatemala. Eso es injusto, es un abuso de poder y violación de derechos humanos. Es xenofobia. Como refugiados y migrantes merecemos un tratamiento diferente. O darnos una forma correcta de poder circular o trabajar.”

Manifiesto de caravaneros haitianos recuperado por el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano. 31 de agosto de 2021, mientras intentaban avanzar para salir de Chiapas.

“Lo que está pasando aquí es que aquí se están violando los derechos humanos, los refugiados son personas que dejaron su país por amenazas. Si estamos aquí es porque estamos buscando una vida mejor. La gente que tiene papeles no la pueden agarrar, meterla a un bus y llevarla a Guatemala, eso es violación de derechos humanos. Hay personas que tienen tarjetas visitantes de un año, que tienen residencias, que tienen el papel que dice Tapachula, Chiapas, a esas mismas personas las agarran y las llevan a Guatemala. Eso no debe ser, eso es racismo, eso es violación de derechos humanos, por eso estamos peleando. La caravana es para eso, aunque estuvimos una semana todo el día manifestando, para que podemos circular y buscar trabajar, porque ha y que pagar casa, hay que comer, y hay personas que están durmiendo en el parque y están buscando trabajo todo el día con la lluvia. Mujeres con niños, mujeres embarazadas. […] la caravana es porque ellos no quieren tomar una decisión con nosotros. […] Estamos buscando una forma para poder salir de Chiapas porque en Chiapas no hay forma de vivir porque la gente te está tratando como animales, se está violando tu derecho. Entonces si somos refugiados estamos luchando para que podamos salir y buscando una forma de vivir para que podamos comer.”
Caravanero haitiano. 28 de agosto de 2021 Testimonio recuperado a pie de vía por Chirla México

Estos son apenas dos de muchos testimonios que explican las causas que dieron lugar a una nueva caravana de migrantes y refugiados que intentó transitar por Chiapas al final de este segundo agosto pandémico. Las personas se organizaron en esta ya instituída forma de transmigración grupal para salir del infierno de Tapachula, frontera sur chiapaneca.

Ellxs migran así porque la población local, explican defensores de migrantes en diversos comunicados, agudiza la discriminación contra lxs haitianos porque son negros. Es por el racismo sistémico que las familias haitanas están atoradas en esa ciudad-cárcel; por eso mismo tampoco encuentran trabajos o deben pagar rentas de sus moradas que, cuando están a disposición, son mucho más altas.

Por eso, para Arturo Viscarra, abogado salvadoreño-estadounidense defensor de los derechos de migrantes que trabaja en Chirla, “las caravanas son una muestra del fracaso de la estrategia de contención en una ciudad cárcel”. A diferencia del otoño caravanero de 2018, en esta ocasión, esta acción política radical implementada por lxs migrantes haitianos ha recibido escaso apoyo y menos aun cobertura mediática en los grandes massmedia. En entrevista, así lo explica Viscarra: “Yo no veo involucramiento de la sociedad mexicana, creo que la población en México necesita involucrarse más, oponerse de forma manifiesta contra la violencia, no entiendo por qué esto no es una prioridad para los sectores progresistas de México, si nadie reclama, habrá más racismo y xenofobia”.

Los efectos de la externalización de la violencia legal estadounidense

El Estado mexicano se reinventa todos los días en sus modos de violencia y de control de la movilidad humana. El trato dado a las personas migrantes y solicitantes de asilo en México es un claro ejemplo de ello. En estos días, hemos observado imágenes de cientos de migrantes caminando en caravana desde Tapachula, buscando salir de la que llaman “ciudad-cárcel”, siendo duramente reprimidos, torturados, detenidos, separados entre familias y expulsados. Otra vez, la caravana de este 2021 está compuesta en su mayoría por jóvenes, mujeres y niñes. Se confirma con ello la tendencia de lo que hemos llamado la familiarización de la transmigración por México.

Las hasta ahora dos caravanas de migrantes partieron el sábado 28 de agosto y el lunes 30 de agosto 2021. En los medios se las ha nombrado como « caravanas haitianas » por el evidente protagonismo de hatiainxs. No obstante, en los hechos, estas formas de transmigración en grupo son episodios de lucha migrante marcadas por la diversidad de géneros, edad, étnica y de nacionalidades. Por la cobertura periodística – sobre todo a cargo de colegas freelance pues reconocemos un desinterés por ofrecer a las audiencias globales coberturas sobre las caravanas entre los grandes massmedia–, reconocemos además la presencia de familias venezolanas y un importante número de familias hondureñas en esa misma caravana.

Nos parece central destacar la agencia política de les colectivos afrodescencientes en este episodio de lucha. Desde que en agosto de 2019, la efímera caravana que derivó de la Asamblea de Africanos y Africanas en Tapachula y que fue inmediatamente interrumpida por militares, no se había conformado otra caravana de migrantes que no fuera protagonizada por personas hondureñas o salvadoreñas.

Por sus testimonios y denuncias entendemos que les caravaneres habían agotado sus posiblidades de esperar en Tapachula por una cita en la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiada (COMAR) o por una resolución a su trámite migratorio ante el Instituto Nacional de Migración (INM), cansados ante la falta de información y de rendición de cuentas, del racismo sistémico y los abusos de las autoridades migratorias y policiales de México, decidieron irrumpir los límites de Tapachula. Otra vez, mujeres embarazadas, familias con niñes en sus brazos, parejas empujando sillas de rueda continuaron con su tránsito al norte. Desde que partieron estas caravanas hemos visto cómo sus protagonistas han sido brutalmente reprimidos, pisoteados y violentados vía prácticas de tortura inéditas para México, un país atravesado por muchas y diversas crisis de seguridad y derechos humanos. Pero, al mismo tiempo, entre más violencia ejercen las instituciones públicas y los grupos del crimen organizado y desorganizado, en su intento por atomizar a estas familias en tránsito, con mayor nitidez se pone de manifiesto su lucha migrante. Esta vez, además de caminar desafiando fronteras, les refugiados y migrantes cantaban consignas en créole (lengua caribeña) y castellano demandando libertad de tránsito y respeto a sus derechos fundamentales.

Y es que, su cansancio viene de más lejos. Viene desde un Haití que ya no es su hogar desde hace muchos años, desde países sudamericanos que tampoco les ofrecen perspectivas de futuro. Cuando les vemos caminando en las carreteras de Chiapas, ya han cruzado antes por Los Andes, la Amazonia, el Darién y toda Centroamérica. Son mujeres, niñes y hombres-diáspora.

El cansancio viene de lejos… las migraciones haitianas por América Latina

Las migraciones haitianas por México no empezaron el sábado 28 de agosto de 2021 por la mañana, cuando salió la primera caravana de Tapachula después de una semana de protesta en el centro de la ciudad. Sin duda el reciente asesinato del jefe de Estado hatiano y el último terremoto en Haití son nuevos detonantes en el engranaje de la diáspora haitiana por la región. No obstante, les haitianes están en tránsito por el territorio mexicano desde hace por lo menos 5 años, y elles vienen desde el sur. A pie han rayado el mapa de América Latina y el Caribe de arriba abajo y viceversa varias veces a lo largo de los últimos años.

Desde la crisis política y económica desatada en Brasil en 2015, cuyo resultado más trágico es el gobierno neofascista de Jair Bolsonaro y a partir de las políticas antimigrantes y racistas de Piñera en Chile, así como desde Perú, Ecuador y otros países, esas personas, con o sin hijes, han estado recorriendo un corredor que conecta pedazos de Sudamérica con el resto de países centroamericanos hasta llegar a la frontera norte de México, especialmente pero no solamente Tijuana, Rosarito y Mexicali. Pero, una cosa es vivir (y reproducirse) en Tijuana, uno de los más grandes centros industriales de México y otra es intentar hacerlo en Tapachula. Durante las protestas de la semana pasada, sus carteles gritaban “Queremos respuesta migración”, “No podemos esperar +, Tapachula ya está lleno con los migrantes haitianos y los demás”.

A lo largo de la pandemia de coronavirus, con el cierre de las fronteras entre Panamá y Costa Rica, muchas personas migrantes quedaron varadas en campamentos improvisados en la selva. La Organización Internacional de las Migraciones da cuenta de que más de la mitad de elles eran haitianes. A partir de la reapertura de las fronteras centroamericanas, a inicios de 2021, las movilidades se reactivaron y ahora en México, se exige a las personas migrantes que esperen un tiempo indeterminado hasta obtener respuestas de ventanillas cerradas y líneas telefónicas siempre ocupadas. La espera ha sido en efecto una forma de gobernar las migraciones en México, por lo menos desde 2019, cuando se decretó la contingencia migratoria que se convirtió en normalidad migratoria. Lo que pasa es que mientras se espera, une tiene que comer, trabajar, encontrar techo, atenderse y a sus hijes.

Y en eso confluyen las familias haitianas con las centroamericanas en el sur de este país tapón que México ha aceptado ser para Estados Unidos, y en el norte, además se les juntan las familias mexicanas desplazadas por las múltiples violencias en sus territorios hoy ocupados por cárteles mineros y aguacateros.

Hay toda una economía del despojo y del abuso que ha marcado nuestras regiones como para entender que esos éxodos, las migraciones mayores y menores, continúan y continuarán por mucho tiempo más. Por más que se militarice la gestión de la migración con miles de efectivos de la Guardia Nacional, los intentos de migrar y refugiarse donde la vida se pueda vivir no cesarán. Se requiere cuestionar toda la ingeniería estatal antiinmigrante, racista y xenófoba que se ha levantado para detener a personas pobres y racializadas, cuyo proyecto migratorio no es otra cosa, en la mayoría de los casos, que un intento por salir y huir de unas condiciones de vida que rechazan, hacia horizontes de vida distintos. Es urgente discutir sobre todas esas violencias legales que hacen poco menos que imposible que las personas migrantes sean legalizadas por el estado y protegidas de la explotación laboral y la violencia social generalizada.

Todos desean “papeles” y tranquilidad para iniciar una nueva vida, pero justamente vemos como los Estados, las leyes y las formas de cooperación entre países se han fijado como objetivo el detener a las personas migrantes y en ilegalizarlas. En Estados Unidos dice el gobierno: “quédate en México” y en este país parece que nuestra autoridades quisieran decir: “quédate en Guatemala”.

Así lo corrobora Viscarra de Chirla México en entrevista con nosotres, quien además resume con total nitidez las demandas de los caravaneros haitianos violentados, separados de sus hijes, deportados sin debido proceso judicial:

Permitir la libre circulación de les migrantes y solicitantes de refugio por todo México, no confinarles a los cinturones del Sur/Sureste Mexicano.Permitir traslados de expedientes de solicitud de refugio a las ciudades donde las familias migrantes consigan asentarse con dignidad.Detener las deportaciones ilegales de migrantes y solicitantes de refugio, e incluso de personas que cuentan con tarjeta de visitante por razones humanitarias a Guatemala.Sancionar el cobro improcedente de trámites migratorios, los delitos y violaciones a derechos humanos por parte de funcionarios del INM que roban y agreden física, sexual y psicológicamente a las familias y personas detenidas en sus operativos y presas en los centros de detención (llamadas estaciones migratorias).Agilizar el proceso de petición de refugio por parte de la COMAR. Para este agosto, las citas para iniciar el trámite de refugio se están fijando para enero del 2022, lo que deja a las familias migrantes y desplazadas en completa indefensión, vulnerables a detención, deportación y expulsión a Guatemala.

Sus demandas interpelan a instituciones como la COMAR y al gobierno y sociedad mexicana en su conjunto. Como colectivo (In)Movilidad en las Américas y COVID-19, como investigadores de la movilidad humana, pero también como ciudadanes estamos asombrades, indignades, enojades y avergonzades frente a lo que está pasando y a las enormes contradicciones que esto representa para el actual gobierno. Este es un llamado a la sociedad a escuchar los testimonios de les refugiados que caminan en caravana por nuestro país frontera, a entender sus historias y a compartir sus sueños, a construir refugio entre y para todes. A pensar estrategias concretas para dar cuerpo y vida a un movimiento antirracista que ejerza una hospitalidad radical y haga saber a los partidos en el poder que la violencia y el racismo institucional arremetido contra nuestres hermanes latinoamericanes y caribeñes tiene un costo político concreto.

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Concentración frente a las puertas del Ministerio de Interior para exigir la protección de los derechos de la infancia migrante

Miércoles 8 de septiembre de 2021 NODO50

Más de 290 organizaciones sociales hemos convocado este viernes 10 de septiembre una concentración a las 13:00 horas para demandar al Gobierno que cumpla con su compromiso de reforma del Reglamento de Extranjería.

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35 años de la Operación Siglo XX: El intento de tiranicidio contra Pinochet

Miércoles 8 de septiembre de 2021 NODO50

El 7 de septiembre de 1986, un grupo del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) llevó a cabo una acción que estuvo a punto de realizar un tiranicidio contra el dictador Augusto Pinochet cuando transitaba con su comitiva por el Cajón del Maipo.

La Operación Siglo XX tuvo años de preparación y estudios para darse cuenta que Pinochet realizaba el mismo recorrido cada fin de semana a su residencia en el Cajón del Maipo y elegir ese camino como el lugar para ejecutar el tiranicidio.

El objetivo de matar a Pinochet pretendía, además del ajusticiamiento en sí mismo, generar una sublevación popular de un pueblo hastiado de 13 años de cruenta dictadura, violaciones a los Derechos Humanos y pobreza, un levantamiento apoyado por las armas que un mes antes habían sido decomisadas en Carrizal Bajo.

Finalmente, a eso de las 18:30 del domingo 7 de septiembre de 1986, un grupo de 18 combatientes del FPMR, distribuidos en cuatro unidades lideradas por José Joaquín Valenzuela Levi (Comandante Ernesto), emboscaron la caravana que trasladaba a Pinochet a Santiago desde a su residencia en el sector de la cuesta «Las Achupallas» del Cajón del Maipo.

Simulando ser una pareja que discutía en la carretera, cuando dos motocicletas que iban en la delantera pasaron, utilizaron una casa rodante para bloquear el camino e inmediatamente iniciaron la descarga de los fusiles M-16, un fusil SIG calibre 7,62 milímetros, un subfusil P25, un lanzacohetes LAW y un número indeterminado de granadas de mano, parte del armamento que sí pudo ingresar antes del decomiso en Carrizal Bajo.

Los disparos lograron neutralizar rápidamente a los agentes de seguridad que acompañaban a Pinochet, incluso los comandos boinas negras del Ejército se lanzaron por la quebrada hacia abajo dejando su labor de seguridad ante la lluvia de balas y la poca maniobrabilidad de acción.

La búsqueda de materializar el tiranicidio dejó a cinco integrantes de la comitiva de Pinochet muertos y a otros 11 heridos, y si bien no logró su objetivo principal de acabar con la vida del tirano (pues el rocket que impactó en el vehículo no hizo explosión), fue un punto de inflexión para la dictadura.

Sin saber si habían logrado su objetivo de ajusticiamiento, se subieron a tres vehículos con balizas, se sentaron en las ventanillas con las armas afueras y huyeron simulando ser agentes de la CNI y pudiendo pasar sin problemas por el control de Carabineros sin levantar sospechas.

Como respuesta al intento de tiranicidio la declaró estado de sitio y se encaminó en una frenética búsqueda entre efectivos de Investigaciones y la CNI para capturar a los responsables del atentado.

Al no conseguirlo, los aparatos dictatoriales decidieron vengarse esa misma noche secuestrando y asesinando a cuatro militantes de izquierda: Gastón Vidaurrázaga, Felipe Rivera, Abraham Muskatblit y José Carrasco, justo con desatar una feroz represión contra el pueblo chileno.

Si bien la Operación Siglo XX no logró su objetivo principal al no conseguir su acabar con la vida de Pinochet, sí logró una merma en la imagen de la dictadura mostrando su vulnerabilidad a la población que se animó a sumarse cada vez con mayor fuerza a las jornadas de protesta que generaron un nivel de desestabilización en el régimen que finalmente les obligaría a ceder y buscar autodenominados dirigentes -que la postre pasarían no de buena manera a la historia- para negociar una salida.

Por su parte, los miembros del FPMR capturados y sentenciados a muerte, lograron escapar de su prisión en la llamada «Operación éxito» en que cavaron un túnel de 60 metros desde la Cárcel de Santiago en enero de 1990 donde escaparon 49 presos políticos, la fuga más grande de la historia de Chile.

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Capitalismo digital, el nuevo rostro del antihumanismo corporativo

Por Javier Tolcachier

Sábado 4 de septiembre de 2021 NODO50

Como es sabido, el capitalismo atraviesa una acelerada fase de reconversión tecnológica, cuyo elemento principal es la digitalización. El uso de grandes cantidades de datos, la inteligencia artificial, la multiplicación de plataformas en todas las áreas de actividad humana, el teletrabajo, el comercio digital, la computación en la nube, el entretenimiento online, la masiva aplicación de robótica en la producción y la internet de las cosas, son algunos de los factores visibles de esta nueva revolución industrial.

Si bien la conectividad a internet, que es el soporte básico de estas transformaciones, no alcanza todavía a toda la población, el crecimiento es rasante. Por ejemplo, en América Latina y el Caribe, una región extensa y de relativo retraso en infraestructura de telecomunicación en relación a Estados Unidos, Europa, Asia-Pacífico y Eurasia, la cantidad de personas conectadas a la red se ha duplicado entre 2010 y 2019, alcanzando a un 67%. También ha crecido la cobertura 4G y la velocidad de conexión. La mayor parte de las empresas ya están conectadas a internet, un alto número utiliza banca electrónica, utiliza la red en la cadena de aprovisionamiento y muchas han comenzado a desplegar canales de venta virtuales.

Esto nos habla de una tendencia irreversible: Estamos en pleno desarrollo de la era digital. (1)

Todo esto se aceleró en el transcurso de la pandemia. La presencia empresarial en internet, el comercio electrónico, el uso de plataformas de educación, el trabajo a distancia tuvieron un fuerte crecimiento. Con ello se acrecentó el poder concentrado de las corporaciones digitales.

Para muestra, algunos datos: en el segundo trimestre de 2021 y en términos interanuales, Apple vendió un 50% más teléfonos Iphone, Amazon y Microsoft incrementaron sus utilidades también en un porcentaje similar, Facebook duplicó sus ganancias y Alphabet (propietaria de google) las multiplicó por 2,6. Lejos de quedar confinadas a sus negocios originales, estas corporaciones con casa matriz en los Estados Unidos han diversificado fuertemente sus intereses, abarcando la producción cinematográfica, medios de prensa, viajes espaciales, automóviles autónomos y realidad aumentada, entre muchos otros.

Muy preocupante, además de la concentración económica es la posición central de este tipo de empresas en el relato dominante, controlando las principales vías de comunicación en internet. Por el contrario, la pobreza extrema que había mermado a nivel mundial en alrededor de 1% por año entre 1990 a 2015, y que ya venía desacelerando su descenso, vuelve a profundizarse. Uno de cada diez individuos en el planeta padece hambre y millones de personas son arrojados al desempleo y la precarización laboral.

En América Latina, el empleo en el sector de tecnologías de la información y la comunicación, que prometían compensar la pérdida de puestos de trabajo por automatización es proporcionalmente bajo y representa únicamente el 1,6% del empleo masculino. En el caso de las mujeres, una vez más discriminadas, esta participación es mucho menor, y corresponde solo al 0,9%. La diferencia entre los estratos poblacionales condiciona el derecho a la educación y profundiza las desigualdades socioeconómicas.

En síntesis, las supuestas ventajas de la economía digital no han aminorado la preexistente desigualdad sino que la profundizan.

¿Quienes son los beneficiarios?

Pese a que las caras conocidas (Zuckerberg, Bezos, Gates, Page, Brin o los herederos de Jobs) suelen ser socios mayoritarios de cada uno de los emporios digitales, estas empresas tienen como grandes accionistas a los principales fondos de inversión, es decir a la banca especulativa. Para ilustrar, más del 80% de las acciones de facebook están en manos de inversores institucionales, dentro de los cuales se encuentran los principales fondos de inversión (Vanguard Group, Black Rock, FMR, Price (T. Rowe) Associates, State Street Corp., etc.). En el caso de Alphabet, el porcentaje accionario institucional es de un 67%, similar al paquete de Amazon (alrededor 60%) estando constituido por los mismos actores especulativos.

El contexto económico capitalista

La economía especulativa, lejos de haber disminuido luego de la explosión de la burbuja en 2007-2008, alcanza en la actualidad, aunque de difícil estimación, unas 20 veces el PIB mundial. La sobreacumulación de capital, la continuada emisión de monedas sin respaldo como el dólar, las bajas tasas de interés y como contraparte, la acumulación de deuda privada y pública, atizan el negocio especulativo.
La reinversión productiva continuó su descenso, reduciéndose la oferta de empleo formal para las grandes mayorías. Se calcula que en solo dos años (2017-2019) la inversión externa directa cayó a la mitad (2,7 a 1,4 billones).

En este contexto de parasitismo financiero, la economía digital se ofrece como inversión posible, buscando salir de la crisis de rentabilidad en la que está inmersa el capitalismo industrial desde hace ya varias décadas. Esta rentabilidad del ámbito digital se explica por motivos convergentes: entre ellos, el bajo monto de impuestos que asumen las empresas (localizadas formalmente en guaridas fiscales, sumado a la elusión impositiva de los estados nacionales donde operan), la poca representación sindical en el ámbito digital, la absorción de recursos intelectuales y financieros de investigación públicos, el uso de los datos personales como materia prima gratuita, la destrucción de la competencia o la desregulación de facto del entorno virtual.

Limitaciones físicas de la expansión capitalista

Por otra parte, el capitalismo en su búsqueda de crecimiento ilimitado, ha tocado límites físicos indiscutibles, produciendo fuertes desbalances en los ecosistemas vitales. Así, la digitalización y el extractivismo de bienes no tangibles como los datos, aparecen falsamente como parte de un nuevo ciclo de reconversión “verde” de la economía. Falsamente, porque el consumismo y la acumulación que conllevan sigue teniendo como base material a los recursos naturales finitos del planeta.

Luego del ciclo de instalación neoliberal de la globalización, con la consecuente destrucción de los sistemas públicos y el debilitamiento de los estados nacionales, el mapa comercial ha quedado extendido al planeta entero, promoviendo escalas mundiales para los negocios. De este modo, las corporaciones aprovechan el potencial de un mercado planetario desde su habitual irresponsabilidad social, dejando que los estados se hagan cargo de administrar los problemas que aquellas dejan a su paso.

El panóptico global

El otro recurso fundamental del capitalismo digital es la información. De este modo, las corporaciones transnacionales han establecido un sistema de vigilancia e inteligencia globalizado, que aprovecha la intromisión de las plataformas digitales en la vida personal, obviamente con el fin de mantener ocupadas y controladas a las mayorías, objetivo que pese a todo, no logran.

La dependencia del Sur

Otro propósito en el desarrollo de un capitalismo digitalizado es el de mantener y profundizar las brechas tecnológicas entre el centro y las periferias mundiales y consecuentemente la dependencia del Sur global. Sin embargo, la OTAN digital comandada por Estados Unidos, con sus socios menores Europa y Japón, tiene hoy su contraparte en una Muralla china digital, la que ha logrado superar parcialmente, al igual que varios de sus vecinos asiáticos la situación de subdesarrollo tecnológico predominante anteriormente.
Aún así, las enormes desigualdades continúan subsistiendo. Según la CEPAL, mientras el índice de desarrollo de las industrias digitales (compuesto por factores mixtos (2) ) en Estados Unidos es de un 43%, en Europa Occidental de un 36%, en América Latina y el Caribe, África y Asia Pacífico, este alcanza un 18%.

Por otro lado, la infraestructura continúa teniendo las trazas imperiales de sus inicios. Cuatro de los 13 servidores raíz de la internet (DNS) permanecen en suelo estadounidense y 10 de ellos son controlados por empresas, universidades o instituciones militares o estatales de los Estados Unidos. Además, el inglés continúa siendo el idioma utilizado para sus protocolos, lenguajes de programación y cada una de las partes constitutivas de la internet.

De este modo, el capitalismo digital es la nueva cara del colonialismo, cumpliendo a la perfección la función de penetración no solo económica, sino también cultural y militar, propia del imperialismo.

La captura corporativa del sistema de relaciones internacionales

Desde hace ya un tiempo, las corporaciones y un gran número de ONG’s vienen interviniendo en instancias y organismos multilaterales en aspectos teóricamente reservados a los Estados y sus gobiernos. Esto es particularmente cierto en el ámbito digital, cuya gobernanza está en manos de un sistema multisectorial, o de “múltiples partes interesadas”. Los involucrados son la comunidad técnica, el sector privado conformado por empresas, los gobiernos, la academia, y las así llamadas organizaciones de la sociedad civil (u organizaciones no gubernamentales), en algunos casos financiadas parcial- o totalmente por las mismas transnacionales para operar públicamente a favor de su discurso.

La influencia privada, que carece de toda legitimación democrática, amenaza con cooptar el sistema político de relaciones internacionales a través de una estrategia que responde con precisión a los lineamientos del Foro Económico Mundial (Davos). Bajo el manto del término «cooperación digital», esta iniciativa podría abrir el camino a la elaboración de políticas vinculantes, a través de la conversión de un organismo de consultas de múltiples partes interesadas en uno de «gobernanza multipartita». Dicho organismo de alto nivel está siendo impulsado a través de un proceso lanzado desde la misma Secretaría General de Naciones Unidas, que recoge como fundamento las recomendaciones de un Panel de Alto Nivel sobre la Cooperación Digital constituido con el mismo sistema multipartito anterior y cuya vicepresidencia es significativamente ostentada por Melinda Gates de la Fundación homónima y Jack Ma, fundador de la corporación china Ali Baba.

Es ostensible que si las corporaciones obtienen influencia decisiva sobre las normas y reglas que rigen los espacios digitales, poco podrá hacerse para regularlos desde el interés de los pueblos. Además, en la medida en que la digitalización avance aun más sobre cada área de actividad humana, la influencia empresarial se proyectará sobre éstas, como hoy ya sucede en los ámbitos de la alimentación, el comercio digital o el conflicto medioambiental, por solo citar algunos ejemplos.

Corolario

Mientras la digitalización y el poder corporativo avanzan, las instituciones estatales y los movimientos sociales reaccionan a estas nuevas realidades con relativa lentitud, sin lograr anticiparse a escenarios futuros. Lo que está claro, es que el poder de una parte sobre el todo, no va a solucionar ninguno de los problemas de las grandes mayorías. De este modo, es fundamental instalar la problemática digital como bandera de lucha de los pueblos, sensibilizar adecuadamente sobre sus impactos, aclarar posturas políticas colectivas en los movimientos para darle anclaje territorial y exigir nuevos derechos en las políticas públicas acordes al nuevo escenario.

La cuestión ha rebasado ampliamente la esfera del activismo digital. Es imprescindible que la ciudadanía tome cartas en el asunto. Se trata del futuro común.

Notas:

1 https://www.cepal.org/sites/default/files/publication/files/46766/S2000991_es.pdf
2 El índice de desarrollo de industrias digitales se compone de: 1) el peso económico de las industrias digitales (medido en términos de la suma de ventas brutas de las industrias digitales y de telecomunicaciones y el gasto de la economía en software) en relación al producto interno bruto; 2) la penetración de conexiones del Internet de las Cosas (entendido como indicador del despliegue de aplicaciones verticales); 3) el nivel de exportaciones de productos y servicios de alta tecnología, y 4) la producción local de contenido.

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