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Entrevista a Oihana Garmendia, ex-presa política vasca

Viernes 13 de enero de 2017. Nodo50 | Descargar artículo en PDF

Fuente: Ttipittapasanturtzi

Oihana Garmendia, ex presa política vasca de Santurtzi, encarcelada en el año 2009 en el estado francés, tras pasar por las prisiones de Fleury Merogis, Dijon y Bapaume recupero la libertad en Diciembre del 2015. En los últimos meses una de las caras visibles de la iniciativa de los/as ex-presos políticos vascos “Kalera-Kalera”.

- En primer lugar, ¿por qué y para qué la dinámica Kalera, Kalera?

Hace un año, nos juntamos un grupo de expresas preocupadas por la situación que se está dando en las cárceles y por el bloqueo impuesto por los estados. Pero preocupadas también por las dificultades que estábamos mostrando la Izquierda Abertzale en su conjunto para situar esta cuestión en la agenda política de este país (no podemos olvidar los ataques represivos que buscaban anular el cambio de ciclo: operaciones contra Herrira, abogadas, Jaiki Hadi, interlocutores del Colectivo, ...). Decidimos entonces poner en marcha una iniciativa de cohesión interna y de movilización. De ahí las decenas de charlas y debates en toda la geografía vasca bajo el lema "Amnistiaren norabidean, preso eta iheslariak kalera", y también las movilizaciones bajo ese mismo lema.

En septiembre de 2016, el Colectivo de pres@s anunció un proceso de debate con el fin de adecuarse a las decisiones tomadas en Abian, tal y como está haciendo el resto de organizaciones de la Izquierda Abertzale. Es por ello, que decidimos salir a la calle con una nueva iniciativa: “Kalera, Kalera !. Bakea eta Askatasuna irabaztera”.

¿Para qué esta dinámica? Nos propusimos dos tareas principales: por un lado, apoyar y socializar el debate que está dando el colectivo de pres@s políticos vascos (EPPK), y, por otro, conectar con los agentes sociales, políticos y sindicales para conocer sus reflexiones y buscar nuevos consensos que posibiliten una salida digna y duradera a las consecuencias del conflicto.

- Tras pasar muchas jornadas en el kaleragune organizado en el pueblo de Usurbil, ¿cómo lo has vivido y qué sensaciones has percibido?

Ha sido un mes muy intenso. Por la carpa de Usurbil han pasado centenares de expres@s y exdeportad@s y, a nivel humano, ha sido una experiencia enriquecedora. Nos hemos juntado gentes de varias generaciones y de todos los herrialdes de Euskal Herria. Y la reflexión, junto con el buen humor y la camaradería, han sido la tónica general durante todo el mes. Además, hemos realizado numerosas charlas, así como decenas de actos culturales y festivos. Y debo decir que el pueblo de Usurbil nos ha demostrado su apoyo y solidaridad muy cariñosamente. Estamos agradecidas y emocionadas por el calor que nos han dado.

Por otro lado, también han sido numerosas las reuniones que hemos celebrado con agentes políticos, sindicales y sociales. Algunas de forma publica y otras privadas, ya que así nos lo pidieron. No hemos parado.

La sensación que he percibido es que hay una Izquierda Abertzale con iniciativa e ilusión. Y que hay condiciones reales de llegar a nuevos consensos y crear mayorías sociales para resolver las consecuencias del conflicto.

- ¿Tendrá continuidad dicha dinámica o se trataba de una actividad puntual?

Como dijimos en el acto de clausura de Kalera, Kalera!, el protagonismo de las expresas y exdeportad@s se acaba aquí. Pero la iniciativa Kalera, Kalera! es una filosofía y, por lo tanto, no es mas que el comienzo de un camino que, como meta, se propone vaciar las cárceles y traer a la gente del exilio. Nosotras somos militantes de la Izquierda Abertzale y nos debemos a los debates y a las decisiones colectivas que tomamos en Abian. En ese proceso de debate, en la Izquierda Abertzale decidimos que le correspondía a Sortu ocupar el espacio político en torno a las presas, las victimas y la desmilitarización de Euskal Herria. Y nosotras ahí estaremos. Porque, aunque Kalera, Kalera! haya llegado a su fin, nosotras no nos vamos a casa. Seguiremos hasta tener a todas nuestras compañeras represaliadas entre nosotras.

- Bueno, viendo la realidad, el inmovilismo de los estados español y francés en materia penitenciaria, la cerrazón a cualquier tipo de avance en la búsqueda de una solución a la problemática sobre la situación de l@s presas políticas vascas, casos como l@s presos enfermos, condenas cumplidas,... ¿como se percibe?

No nos sorprende, la verdad. El estado español sigue enrocado en un esquema de confrontación y se resiste a entrar en un proceso de resolución. Prefieren la guerra a la paz y a la justicia. No es más que una posición de debilidad, ya que el estado español está en crisis; crisis en el modelo de Estado, crisis económica y social, … Partiendo de esa realidad, en Euskal Herria debemos poner en marcha un proceso popular que entre en confrontación democrática con los Estados. En Ipar Euskal Herria tenemos la prueba de que es posible y funciona. En Hegoalde contamos con dificultades derivadas del ciclo de enfrentamiento y con posiciones partidistas y de muy corto plazo de ciertos sectores. Es el momento de crear mayorías para la resolución de las consecuencias del conflicto, y para ello, todas tendremos que hacer esfuerzos y mirar al futuro, más que permanecer estancadas en el pasado o en posiciones ortodoxas que solo sirven para la autocomplacencia pero que no resuelven nada.

- Otra parte muy importante en esta problemática es la que padecen los familiares y l@s propias presas. La lacra de la dispersión sigue vigente cerca de 30 años después de su implantación, y según las palabras del ministro español de Interior, Juan Ignacio Zoido, esa política se seguirá aplicando en los mismos parámetros que en la actualidad. Ante dicha afirmación, ¿qué se busca? ¿perpetuar dicha situación? ¿Es posible conseguir algún cambio de postura?

La dispersión y la situación de las presas gravemente enfermas son cuestiones que hay que resolver urgentemente. Así lo hemos trasladado a todos los agentes con los que nos hemos reunido. Nuestro objetivo es vaciar las cárceles, pero tenemos claro que será un proceso dinámico y escalonado.

Estos días hemos sabido que el caso Josetxo Arizkuren llegará al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Por Europa pasó también la doctrina Parot y, pese a la cerrazón del estado español, la tiraron abajo; lo que supuso la excarcelación inmediata de decenas de compañeras y la reducción de pena para otras. Al estado español también le tiran de las orejas desde Europa. Pero sabemos que la clave está aquí, en Euskal Herria. Sólo articulando un proceso como pueblo conseguiremos vaciar las cárceles y, para ello, debemos llegar a una síntesis nueva que supere el esquema de vencedoras y vencidas. La vía Langraitz no funciona. Lo único que busca es el suicidio político de la Izquierda Abertzale.

- En las últimas semanas se ha conocido también que el Colectivo de pres@s politicas vascas (EPPK) realizará un proceso de debate importante para posicionarse de cara al futuro. Desde la calle se sigue con esperanza dicho paso. En un primer documento hecho público se habla de unidad, solidaridad y unión con el pueblo, ¿cómo se consigue esto?

El documento que EPPK ha hecho público es un documento de futuro. Es una aportación al proceso independentista y un camino a recorrer para conseguir la excarcelación de las militantes que se encuentran en prisión. Es su aportación a un proceso que debemos hacer como pueblo. En ese sentido, el Colectivo ha pedido ayuda y apoyo a la sociedad vasca para acabar con la política de excepción que se les aplica y así ayudarles a salir de la cárcel. Esa es la tarea que nos quedó pendiente tras el documento de 2013. Y en esa tarea nos hemos comprometido las personas que hemos compartido luchas, horas de patio y mil vivencias con ellas: vamos a ayudar a articular esa mayoría social, política, sindical e institucional con el fin de traerles a casa.

- Bueno, para terminar, en estas fechas también hemos visto iniciativas importantes que intentan buscar solución a la situación que padecen l@s presas politicas vascas, hablamos de las iniciativas del Foro Social de Euskal Herria, de las dinámicas y movilizaciones organizadas por la red social Sare... ¿Cómo se ven estos pasos que vienen apoyados por infinidad de agentes sociales, sindicales y políticos?

Son espacios con una gran potencialidad y que debemos impulsar. Sare ofrece un espacio a toda la sociedad vasca en el terreno de los derechos humanos. En las prisiones la vida se escapa entre los barrotes para las compañeras que están gravemente enfermas, y la dispersión tiene costes muy altos para las familiares y amigas. Hoy, más que nunca, es de vital importancia crear una marea social que vaya derribando muros.

Tenemos un comienzo de 2017 cargado de dinámicas e iniciativas que demandan cambios en la política penitenciaria así como una solución íntegra de las consecuencias del conflicto. Ahí tenemos el IV Foro Social, que tendrá lugar el 10 y 11 de marzo en Donostia y Baiona, con reflexiones y planteamientos para buscar una solución consensuada, justa y duradera para las personas encarceladas.

Vemos que ha llegado el momento y que hay condiciones para adoptar acuerdos con la mayoría de las fuerzas políticas y sociales.

- Eskerrik asko por esta entrevista y ya si para finalizar quieres añadir algo, …

Sólo recordar que este sábado tenemos una cita importante en Bilbo. Y no querría acabar sin mandar un fuerte abrazo a todas las compañeras presas y exiliadas. Maite zaituztegu!. Preso eta iheslari politikoak behingoz KALERA!.

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- Kalera-Kalera

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