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Nodo50 es un proveedor de servicios de Internet sin ánimo de lucro orientado a los movimientos sociales. Desde 1994, el proyecto ’Nodo50’ viene proporcionando formación, contenidos, y servicios comunicativos a cientos de grupos y organizaciones del amplio espectro de la izquierda política y social del estado español y latinoamérica.


SUMARIO:

Artículos destacados

LECTURAS:


De la Sección : {1. Noticias Destacadas}

Loser-generated content: de la participación a la explotación y II

Soren Mork Petersen - traducción de Irene Tejado Montero

Miércoles 19 de junio de 2013 NODO50

"Las tecnologías de la web 2.0 son extremadamente útiles y crean deseo, gozo y placer a través de su integración afectiva en la vida diaria. Son sin duda la tecnología perfecta para el “individuo social” de Marx, entendido como “un punto de síntesis en la red de relaciones entre fuerzas, de la naturaleza, de la inteligencia, emoción y habilidad, un nodo también en la red del consumo social, cultural y productivo”. Las relaciones son la clave. Es preciso reconocer que las relaciones de la subjetividad, la vida cotidiana, la tecnología, los medios y el público se relacionan con dimensiones del capitalismo. Esta relación reconfigura los patrones de uso, convirtiéndolos en prácticas que se aproximan a las relaciones laborales, transformando a los usuarios en pringados. Lo que de verdad nos hace falta es una teoría del trabajo que sea capaz de cartografiar la explotación y el trabajo gratis y a la vez tenga en cuenta el valor que el uso de estos sitios genera para sus usuarios".

Usenet y Google

El caso de la compra por parte de Google del archivo de Deja News en Usenet es un sutil ejemplo de participación convertida en explotación. Usenet nació en 1981 y funciona como un sistema distribuido de servidores indirectamente conectados, de forma que no haya un servidor general que aloje los posts, lo que lo diferencia de un sistema de tablón de anuncios (BBS) o de una lista llevada por una compañía. En 1995, Deja News empezó a almacenar su material tanto antiguo como nuevo en Usenet y creó una interfaz con opciones de búsqueda. Deja fue adquirido por Google en 2001 y Google ha incorporado a Usenet dentro de sus propios grupos.

La apropiación por parte de Google de todo el trabajo gratuito que está almacenado en los posts y discusiones de Usenet es un ejemplo de cómo una red distribuida de participación se convierte en una arquitectura de explotación cerrada. Aunque Google no es dueño de todo el material posteado, si es el dueño de la igualmente valiosa interfaz. La estrategia que usó Google cuando compró Deja es equivalente al método de acotación que se usa dentro de la web 2.0, a la que volveremos después. Esta estrategia puede describirse como una re-territorización del trabajo gratis, pues lo traslada al interior de una estructura capitalista de obtención de beneficios.

AOL

Otra estrategia frecuente dentro de la web 2.0, que también estuvo muy extendida dentro del “1.0” es explotación pura y dura, lo que se hizo evidente con el caso de AOL. En 1999, siete de los trece mil voluntarios de AOL, que trabajaban para mantener la comunidad de AOL viva y vibrante, empezaron a preguntarse si no deberían cobrar por su trabajo. Dos de esos siete voluntarios archivaron una queja contra AOL en la corte federal de Nueva York (Margonelli, 1999). El departamento de trabajo de los Estados Unidos investigó el caso pero no llegó a ninguna conclusión y cerro su investigación en 2001.

AOL es un ejemplo típico de cómo era la arquitectura de la participación en la “web 1.0”. El principio básico del diseño era crear portales de internet mezclados con motores de búsqueda y listas de discusión. Los posts y artículos que se publicaban en las listas de discusión alojadas por una compañía como Yahoo o AOL eran propiedad de la compañía que proporcionaba los servidores y la interfaz. Esta manera de reclamar derechos de propiedad sobre contenidos producidos por los usuarios es una forma muy explícita de explotación que ya no se ve tan a menudo en la web 2.0, aunque hay excepciones, como por ejemplo Facebook (Scholz, 2007).

Contenido generado por los usuarios 2.0.

Usenet era un buen ejemplo de cómo Internet puede ser la tecnología por excelencia para albergar el intelecto general, con su arquitectura abierta de participación y su potencial de liberación y democracia [1]. Estos aspectos han sido una de las fuerzas motrices de la promoción ideológica de internet, sobre todo combinados con la idea de la inteligencia colectiva, que es equivalente al concepto de los teóricos autonomistas de la intelectualidad de masas. Dentro del discurso y la blogosfera de la web 2.0 esto es a lo que se le viene llamando “sabiduría de las multitudes”, ejemplificada por tecnologías como los wikis y el etiquetado (tagging). Los principios del diseño basados en la arquitectura de la participación siempre han sido parte de la innovación tecnológica en Internet, pero se han extendido mucho más, y ciertamente han mejorado, con lenguajes ligeros de programación como Ajax y funciones como RSS. Una de las formas más populares de medios de comunicación participativos han sido los blogs. La infraestructura tecnológica de los blogs es muy similar a Usenet, en el sentido de que está basada en una arquitectura distribuida.

Blogs

En vez de centralizar todo el trabajo gratis bajo un dominio, en estos momentos estos contenidos están descentralizados, repartidos en blogs personales mantenidos por un software gratuito sin dominio, o por un software para blogs con dominio, lo que crea unos ingresos a través de la publicidad para grandes compañías de comunicación que alojan blogs en sus sitios, como Myspace. Una de las diferencias entre “1.0” y 2.0 es el AdSense de Google, que puede implementarse en blogs, lo que genera unos pequeños ingresos para el bloguero. Este sistema, basado en la publicidad personal y por lo tanto muy eficaz en los blogs personales introduce un poco de equilibro dentro de la arquitectura de la explotación en cuanto al contenido generado por los usuarios. En el tercer cuarto de 2006, mil millones de dólares fueron a parar al programa AdSense de Google, de los cuales 780 millones se compartieron con aquellos que implementaron AdSense en sus blogs. La mayoría de estos ingresos compartidos va a una minoría de grandes sitios, y la mayoría de los blogueros gana poco más que nada, sobre todo si lo comparamos con todas las horas que se invierten en llevar un blog (Arnoldy, 2007). Desde la perspectiva de Google, AdSense es una mina porque les permite compartir una cantidad muy pequeña de dinero y aún así dar publicidad a su lema de “no ser malvado”, a la vez que mantienen un impresionante sistema de vigilancia y recaban información que puede ser usada en su enorme variedad de productos.

Redes sociales

Los sitios web que ofrecen servicios de red social utilizan típicamente una infraestructura que aloja todos los contenidos producidos por sus usuarios. Ya sea compartir listas de música en Last.fm (http://www.last.fm/ ), imágenes en Flickr.com o contenidos variados en Myspace.com, todos los sitos de este tipo tienen algunos puntos en común en su oferta de plataformas variadas en las que los usuarios pueden compartir contenidos. Además de los contenidos que uno sube y los comentarios que uno hace en los sitios de otros usuarios, todos ofrecen la posibilidad de crear un perfil personal. La conjunción de estos tres aspectos constituye la identidad del usuario; además, uno tiene sus amigos y listas de contactos. Todo esto crea una representación bastante rica de los usuarios de estos sitios. Para mantener esta identidad, uno necesita actualizar constantemente el propio sitio con contenidos, ser un miembro activo de la comunidad a través de los comentarios y de añadir nuevos amigos y contactos. Todo esto, unido al hecho de que el contenido que la gente sube a estos sitios es con frecuencia de naturaleza personal, hace que se cree un fuerte lazo con el sitio y la comunidad de la que se es parte. El tiempo es un factor importante, pues cuanto más tiempo se lleve usando el sitio, más personal y valiosa es la biografía del usuario, lo que hace que migrar a un nuevo sitio se vaya haciendo cada vez más difícil.

Tanto Marx como Virno hablan de los cambios en la creación de valor propiciados por las infraestructuras tecnológicas y el ascenso del intelecto general. Esto es sin duda verdad si definimos el trabajo como empleo remunerado y algo que se hace fuera del hogar, pero esta definición ya no es aplicable. Además de que las personas tienden a trabajar cada vez más en sus casas, el uso de los distintos tipos de software, como flickr, myspace, facebook y las plataformas de blogs acarrea relaciones que a menudo se aproximan al trabajo. Esto es aún más cierto si nos fijamos en la cantidad de horas que se invierte en estos sitios. Así que el tiempo no es un factor decreciente en la creación del valor, si no exactamente lo contrario, tanto en el caso del valor social y afectivo como en el del valor económico. Cuanto más tiempo se pasa en un sitio en particular, menos probable es que se migre a otro sitio, lo que le abre el camino a la empresa dueña del sitio para elaborar planes de ingresos más estables. Todos los usuarios de flickr a los que he entrevistado [2] dicen que ni se les pasaría por la cabeza mudarse a otro sitio, a no ser que pudieran llevarse su red con ellos, además de todas sus imágenes con sus respectivos comentarios, etiquetas y notas.

Cuando la infraestructura tecnológica y el diseño de estos sitios se combinan con el capitalismo es cuando la arquitectura empieza a oscilar entre la explotación y la participación. La importancia y el significado, en un sitio como Flickr, se crean individualmente y también colectivamente mediante el uso de las distintas funciones. Todas las personas a las que entrevisté invertían algún tiempo en dar contexto a sus imágenes a través de etiquetas, títulos y descripciones. La razón principal por la que hacen esto es porque consideran importante ofrecer alguna información a la gente que mira sus álbumes. Los aspectos colectivos de la creación de significado ocurren a menudo a través de los comentarios y ocasionalmente a través de la adición de etiquetas y notas en las imágenes de otras personas. Todas estas funciones distintas y las prácticas que las rodean son un factor primario en la creación de lazos afectivos y de significado en Flickr. Sin ellos, sencillamente no sería tan divertido, me aseguran mis informantes. Pero, al mismo tiempo, esto también hace que migrar a otro sitio sea imposible.

En un momento, la comunidad flickr de Copenhague debatió si migrar a 23hq.com (http://23hq.com). Una razón por la que migrar era que la comunidad se agrandaría, pero la razón principal era la diferencia del diseño. En 23hq existe la posibilidad de espiar las discusiones de tus contactos, porque puedes ver dónde han dejado comentarios. Ésta es una característica muy poderosa del diseño, ya que refuerza los aspectos sociales. Finalmente, la comunidad decidió no migrar, porque no hubiese sido posible llevarse todos los datos, sólo se podría borrarlos. Es decir, uno puede eliminarse, pero mudarse no está permitido en este supuestamente descentralizado espacio libre.

Flickr se promociona activamente a través de la apertura de su IPA, de forma que las personas puedan codificar pequeñas aplicaciones que mejoran el diseño y la usabilidad de Flickr, al mismo tiempo que ayudan a Flickr promocionándolo como el sitio más guay en el que se pueda estar. Pero hay límites a la apertura de la IPA; se acaba justo antes de permitir la migración. Migrar podría ser una opción si uno pudiese llevarse consigo la totalidad de sus datos contextuales.

Las comunidades que emergen, la integración de las redes sociales en la vida diaria y la biografía personal que uno crea a través de sus contenidos, comentarios, etc., crean un lazo impresionantemente fuerte con un sitio en particular. Demográficamente, las personas a las que entrevisté se sitúan en la izquierda del espectro político; a veces son directamente anti-corporativistas/capitalistas tanto en las imágenes que suben como en sus comentarios. Sin embargo, la mayoría de ellos no ve un problema en tener lazos tan estrechos con una empresa en particular. Esto sólo puede explicarse en referencia a la inmensa alegría y placer que obtienen de compartir fotos online. La gigantesca cantidad de trabajo que se invierte en cada sitio personal se remunera en moneda afectiva: el gozo y el significado que estos sitios dan a sus usuarios.

En esta cultura también circula moneda económica. Sin embargo, es difícil conseguir una visión general del tipo de ingresos que consiguen estos sitios, pero podemos hacernos una idea del dinero que generan o esperan generar en el futuro si miramos sus precios. Myspace se vendió por 580 millones de dólares en julio de 2005, Last.fm fue adquirida por CBS Interactive en junio de 2007 por 280 millones de dólares, y Flickr fue comprada por Yahoo en marzo de 2005 sin que se revelara el precio.

El motivo para comprar sitos de redes sociales rara vez tiene que ver con los contenidos, pues no se puede reclamar ningún derecho de propiedad sobre los contenidos de los usuarios, con la excepción de lo que Facebook intenta hacer. Pero la capacidad para reclamar la propiedad sobre el contenido es indiferente, por la manera en que propiedad y contenido están definidos en la licencia de software (EULA). El lenguaje legal de las EULAs se basa en una ontología sujeto-objeto, y no en una forma de pensamiento relacional. El contenido se define como el contenido que la gente sube como si el significado de ese contenido fuese inherente al mismo, pero, como ya se ha comentado, no lo es. Lo que se compra, cuando se adquiere un sitio de red social, no es el contenido, si no los datos contextuales producidos por los usuarios y las comunidades. En este sentido, la arquitectura de la participación se convierte en arquitectura de la explotación y las limitaciones que transforma a los usuarios en mercancía que puede venderse en el mercado.

Conclusión

Internet se ha publicitado a menudo como contracultural e inherentemente democrático. Teóricos como Antonio Negri y Richard Barbrook han ridiculizado al capitalismo por su inexistente capacidad para capitalizar el intelecto general y beneficiarse de productos inmateriales, producidos por estructuras de la información organizadas en torno a la intelectualidad de masas [3]. La facilidad para violar las restricciones de copyright de los materiales ha originado cambios en la cadena económica de la propiedad intelectual sobre ciertos tipos de mercancías. Sin embargo, esto no apoya de ninguna manera la subversión ni la piratería online: sencillamente, las mercancías han dejado de ser artefactos materiales e inmateriales para pasar a ser las personas y sus datos. La mercantilización de los usuarios y sus contenidos ha demostrado ser la respuesta a los problemas que supuestamente afrontó el capitalismo cuando se desató la comunicación online. Los ejemplos en este artículo describen dos estrategias diferentes dentro de la arquitectura de explotación de la que el capitalismo se puede beneficiar:

1. A través de una arquitectura de participación, las compañías pueden ir montadas a caballito de los contenidos generados por los usuarios mediante el archivado de estos contenidos y la creación de interfaces, o usando estrategias como el programa AdSense de Google.

2. A través del diseño de plataformas para contenidos generados por los usuarios, como por ejemplo Youtube, Flickr, Myspace y Facebook.

La web 2.0 surgió principalmente tras la crisis del punto com. En su fase comercial temprana, Internet demostró que no se le daba bien la venta de mercancías, pero que era extremadamente hábil para la creación de burbujas mediáticas y económicas. Aún así, se necesitaba algo más, y así evolucionaron en la web 2.0 formas más sutiles de crear plusvalía. Los discursos en torno a la web 2.0 parecen a menudo muy seductores a la hora de resaltar conceptos tales como la democracia, la participación y los usuarios. Existen muy buenas razones para esto. Las tecnologías de la web 2.0 son extremadamente útiles y crean deseo, gozo y placer a través de su integración afectiva en la vida diaria. Son sin duda la tecnología perfecta para el “individuo social” de Marx, entendido como “un punto de síntesis en la red de relaciones entre fuerzas, de la naturaleza, de la inteligencia, emoción y habilidad, un nodo también en la red del consumo social, cultural y productivo” [4]. Las relaciones son la clave. Es preciso reconocer que las relaciones de la subjetividad, la vida cotidiana, la tecnología, los medios y el público se relacionan con dimensiones del capitalismo. Esta relación reconfigura los patrones de uso, convirtiéndolos en prácticas que se aproximan a las relaciones laborales, transformando a los usuarios en pringados.

Lo que de verdad nos hace falta es una teoría del trabajo que sea capaz de cartografiar la explotación y el trabajo gratis y a la vez tenga en cuenta el valor que el uso de estos sitios genera para sus usuarios. El proyecto utópico de Yochai Benkler (2006) de un trabajo colaborativo basado en los bienes comunes y el desarrollo de un modo de producción no mercantil y no posesivo es una manera de avanzar. Sigo pensando, como he argumentado en este artículo, que es necesario vigilar la habilidad del capitalismo para ser llevado a caballito. Una estrategia adicional sería una mayor apertura. Resulta casi irónico tener que defender esto dentro de la web 2.0, donde los datos fluyen con tanta facilidad por los diferentes sitios. Desgraciadamente, como he señalado, no todos los tipos de datos fluyen, lo que es problemático cuando el valor depende de las relaciones.

Referencias

Referencias Ben Arnoldy, 2007. “Bloggers can make money, but most keep day jobs,” en http://www.csmonitor.com/2007/0205/..., visitado el 15 de enero de 2008.

Yochai Benkler, 2006. The wealth of networks: How social production transforms markets and freedom. New Haven: Yale University Press.

Gilles Deleuze y Félix Guattari, 1987. A thousand plateaus: Capitalism and schizophrenia. Traducido y prologado por Brian Massumi. London: Athlone Press.

Nick Dyer–Witheford, 2005. “Cyber–negri: General intellect and immaterial labor,” In: T.S. Murphy y A.–K. Mustapha (editores). Resistance in practice: The philosophy of Antonio Negri. Londres: Pluto Press, pp. 136–162.

Nick Dyer–Witheford, 1999. “Cyber–Marx: Cycles and circuits of struggle in high technology capitalism,” en http://www.csmonitor.com/2007/0205/..., visitado el 15 de enero de 2008.

Matthew Fuller, 2005. Media ecologies: Materialist energies in art and technoculture. Cambridge, Mass.: MIT Press.

Lisa Margonelli, 1999. “Inside AOL’s “cyber–sweatshop,” Wired, volumen 7, número 10 (Octubre), en http://www.wired.com/wired/archive/..., visitado el 15 de enero de 2008.

Karl Marx, 1993. Grundrisse: Foundations of the Critique of Political Economy (rough draft). Traducido y prologado por Martin Nicolaus. Londres: Penguin Books.

Trebor Scholz, “What the MySpace generation should know about working for free,” en http://www.collectivate.net/journal..., visitado el 15 de enero de 2008.

Tiziana Terranova, 2004. Network culture: Politics for the information age. Londres: Pluto Press.

Paolo Virno, 1996. “Notes on the “General Intellect,” In: Saree Makdisi, Cesare Casarino, y Rebecca E. Karl (editores). Marxism Beyond Marxism. Londres: Routledge, pp. 265–272.

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De la Sección : {1. Noticias Destacadas}

Loser-generated content: de la participación a la explotación - I

Soren Mork Petersen - traducción de Irene Tejado Montero

Martes 18 de junio de 2013 NODO50

Este artículo cartografía algunos de los aspectos fundamentales de la web 2.0 en cuanto al trabajo y la producción de contenidos por parte de los usuarios (user-generated content). Durante muchos años, los post-marxistas italianos vieron en internet una tecnología apropiada para subvertir el capitalismo. De lo que hemos sido testigos, sin embargo, es de que internet es un arma de doble filo; es cierto que su infraestructura da cabida a la democracia, la participación, el gozo, la creatividad y a veces crea zonas de piratería. Pero, al mismo tiempo, es evidente que esta misma infraestructura permite además que las empresas se beneficien del contenido generado por los usuarios. Para dibujar el recorrido por el cual la arquitectura de la participación se convierte a veces en una arquitectura de la explotación se ofrecen diversos ejemplos históricos y contemporáneos.

Introducción

Este artículo debería escribirse por lo menos tres veces, cada una desde una perspectiva diferente, principalmente por una cuestión de respeto al tema tratado (el contenido generado por los usuarios) y a las partes implicadas en él: los usuarios y las empresas. La relación entre usuarios y empresas tiene algo de conflictiva. Explicaré qué es lo que origina este conflicto en la primera parte del artículo, que se orienta hacia una ontología de la web 2.0. En las partes segunda y tercera repasaremos más detalladamente la cultura de la web 2.0 desde la perspectiva del trabajo. Esta perspectiva no es suficiente, pero para poder dar cuerpo a algunos de los aspectos cruciales que a menudo se olvidan, me permitiré usar esta perspectiva limitada [5]. La segunda parte establece un marco teórico basado en la teoría del trabajo que servirá de base para desenmarañar las relaciones laborales dentro de la cultura de la web 2.0. En tercer lugar, nos fijaremos en el contenido generado por los usuarios mediante el seguimiento de distintos ejemplos de arquitectura de explotación y acotación de los contenidos.

Productividad y negatividad de las relaciones conflictivas

Al terreno que aquí exploramos se le llama a menudo web 2.0, medios sociales, medios participativos, periodismo ciudadano, contenido generado por los usuarios, innovación impulsada por los usuarios o software social. La lista es larga. A veces hay diferencias importantes entre estos términos, pero no es el caso en este artículo. En cuanto a las semejanzas, todas estas descripciones comparten un cierto tono positivo, cuando se pronuncian dentro de un discurso democrático influido por el espíritu de la Ilustración. Se podría añadir otra lista de palabras, ésta con connotaciones negativas: explotación, usuarios-pringados, trabajo gratis, acotación de contenidos. Estas dos series de palabras no son dicotómicas; son parte de lo que ocurre online y, hoy en día, en cualquier otro entorno y, teniendo en cuenta la historia, siempre ha ocurrido. Junto con palabras como alegría, creatividad, significación y placer, la mejor descripción que se les puede dar es la de un esquema del diseño, la producción y el uso de internet. Pero ¿cómo puede una tecnología, o una amalgama de tecnologías, tener características tan distintas? ¿Cómo puede producir efectos tan dispares? Una forma de explicarlo sería considerar los principios básicos que hay tras las tecnologías en cuestión.

Uno de los aspectos más interesantes, inspiradores y productivos de la web 2.0, y también un aspecto problemático cuando se considera críticamente, es el carácter relacional de estas tecnologías. El pensamiento relacional implica una visión del mundo formada por relaciones, no por objetos y sujetos. Normalmente, le asignamos valor o significado a objetos y sujetos como si les fuese algo innato. Al observar cómo la web 2.0 crea significado para sus usuarios, es evidente que son estas relaciones entre los distintos elementos las que crean valor y significado. ¿Por qué es esto importante? Porque explica por qué un tipo específico de software y las prácticas con él relacionadas pueden ser participativas, explotadoras y generar placer para sus usuarios, todo al mismo tiempo. Pongamos un ejemplo: cuando alguien saca una foto con su teléfono y la sube a flickr.com, se crea una gran cantidad de distintas relaciones, y de ese modo se crean también significado y valor.

Las relaciones iniciales incluyen: las razones por las que sacar la foto ¿Se trataba de algo gracioso, bello, importante, inusual, cotidiano, o quizás todas estas cosas a la vez? Otro conjunto de relaciones ocurren entre el objetivo de la cámara, el entorno y la luz; es decir, ¿es una buena foto? ¿Se puede ver claramente lo que se supone que representa?

Un segundo grupo de relaciones incluye: subir la imagen a flickr. ¿La mira la gente? Y más a menudo: ¿la mira la clase adecuada de gente, de forma que se añadan comentarios, etiquetas y notas? ¿Surge alguna conversación divertida o interesante en el stream de la fotógrafa o el fotógrafo? ¿Tuvieron tiempo de dejar comentarios las personas que vieron la foto?

Un tercer grupo de relaciones podría incluir: usar la IPA de flickr y una de las aplicaciones de facebook para incorporar la foto a tu perfil. Puede incluso que otras partes estén interesadas en incluir tu foto en una revista o guía turística 2.0 como schmap.com (http://www.schmap.com) y se pongan en contacto contigo. Las posibilidades son múltiples. Estas relaciones pueden contener trazas de explotación, pero también le dan un nuevo significado a la imagen, si ésta llega a ser parte del movimiento de los medios participativos ciudadanos.

En este caso somos testigos de cómo una sola foto puede tener muchos significados distintos y crear diferentes formas de valor (económico, social y afectivo) debido a las diferentes relaciones de las que forma parte. También se hace evidente que el diseño y los lenguajes de programación usados dentro del software de la web 2.0 hacen posible un tipo de práctica usuaria en la que el contenido se mueve a través de las distintas plataformas y sitios web. Esta es la razón principal por la que siempre debemos tener en cuenta que la web 2.0 es una tecnología relacional, para así no cerrar los ojos a los efectos positivos y negativos que pueden tener estas tecnologías.

Hay otra razón, más estrechamente relacionada con el tema de este artículo: es importante reconocer el carácter inestable de las tecnologías web 2.0 en comparación con otras tecnologías; la forma en que los contenidos se mueven y son movidos de plataforma en plataforma, creando en este proceso diferentes formas de valor. Deberíamos también tener en cuenta la historia, para mantenernos siempre alerta cuando observamos que los patrones de explotación adquieren nuevas formas. Esta nueva forma no se disfraza de participación; en la mayoría de los casos, lo que encontramos es una participación auténtica (aunque dentro de ciertos límites, lo que nos hace cuestionarnos hasta qué punto son realmente democráticas estas tecnologías). No es que el capitalismo manipule a los usuarios para que pasen más tiempo en sus sitos, como lo plantearía un marxismo de los años 70 más clásico y hegemónico. Se trata de algo mucho más complejo, que tiene que ver con las tecnologías en sí pero también con cómo la sociedad y los medios de producción han cambiado en el último siglo. Algunos de estos cambios se señalan brevemente en la siguiente sección, antes de pasar a los ejemplos.

General intellect e intelectualidad de masas

La innovación impulsada por los usuarios y el contenido generado por los usuarios son dos fenómenos relacionados con los liberadores y democráticos aspectos participativos de la cultura internauta actual. Las plataformas tecnológicas dan cabida al potencial creativo de las personas, permitiéndoles participar en el diseño del software y compartir sus propios contenidos. No es que esta práctica se parezca al “fragmento sobre las máquinas” de los Grundrisse de Marx (1993), pero comparte ciertas similitudes con él. Este texto en concreto se ha hecho famoso tras ser adoptado a partir de 1960 por el movimiento autonomista post-marxista italiano. En el Fragmento, Marx describe cómo el futuro del capitalismo es ir autodestruyéndose poco a poco un futuro del capitalismo hasta finalmente desembocar en el comunismo. Como tantas otras veces, se ha demostrado que esto no es así; el capitalismo, como señalaron Deleuze y Guattari (1987), tiene una capacidad inherente de encontrar nuevos territorios (o re-territorizarse) y reinventarse a sí mismo. En la futurología de Marx, el tiempo de trabajo manual dejará de ser el principal factor en la creación de plusvalía. Normalmente, el valor de una mercancía se medía según el tiempo de trabajo que tenía incorporada. A medida que el trabajo se automatiza con el uso de maquinaria, la creación de riqueza pasará a depender de dos factores interrelacionados: el conocimiento y la pericia tecnológica materializada en el dominio de las máquinas, combinados con la organización del “intelecto general”:

“En esta transformación, no es el trabajo humano directo que se realiza, ni el tiempo durante el que se trabaja, sino la posesión de un poder productivo general propio, la comprensión de la naturaleza y la maestría sobre ella en virtud de la propia existencia como cuerpo social –en una palabra, es el desarrollo del individuo social – lo que supone el mayor cimiento de la producción y de la riqueza”  [6]

La creciente automatización y la consecuente movilización del intelecto general están principalmente impulsadas por la maquinaria, la infraestructura y las tecnologías de la información. Esto realiza la visión capitalista de un mercado global, pero al mismo tiempo, según Marx, crea también una pesadilla capitalista. La crisis se origina porque el capitalismo crece continuamente gracias a la automatización y al intelecto general, a la vez que sigue siendo dependiente de una medida de la riqueza basada en la plusvalía del tiempo de trabajo que se incorpora a la mercancía  [7]. El aspecto más importante del nuevo modo de producción para los teóricos de la Autonomia italiana era la más forma variable y menos controlable de capital humano o capital subjetivo. Cuando se libera a los obreros de pasar todo su tiempo en una línea de montaje, surgen nuevas formas de subjetividad y conocimiento – el intelecto general –, creándose lo que ha sido apodado como “intelectualidad de masas”, un “depósito de conocimientos indivisible de los sujetos vivientes y de su cooperación lingüística” [8]. Con la llegada de internet, estas fuerzas se han extendido aún más, con lo que contienen nuevos medios de subversión cuando:

“El tiempo real que se emplea en trabajar y esforzarse físicamente se ha convertido en un factor productivo marginal. La ciencia, la información, la comunicación lingüística y el conocimiento en general – más que el tiempo de trabajo manual – son ahora los pilares centrales sobre los que descansan la producción y la riqueza.” [9]

En general, un sistema descentralizado de comunicación como lo es internet, con su bajo coste de publicación y la facilidad que ofrece para cometer violaciones de copyright, crea una situación en la que el pensamiento subversivo y la creatividad pueden prosperar, y en la que el sistema de riqueza de la industria del entretenimiento en particular puede romperse, a través de la violación del copyright. El pensamiento de los teóricos italianos de Autonomia, sobre todo en la obra de Antonio Negri, dio con una de las claves dentro de comunidades online como Nettime, Telepolis, Rhizome y C-Theory, en las que observamos que:

“Hoy, los vacilantes vectores del e-capital se mezclan con una proliferación molecular de hacktivistas, artistas en red, cypherpunks y zonas piratas autónomas, todos los cuales pueden verse como manifestación de los incontrolables y auto-valoradores poderes del intelecto general.” [10]

Aunque hay zonas de autonomía y piratería online, es importante reconocer que internet, desde siempre y actualmente, opera dentro de los confines del capitalismo (Terranova, 2004).

Si no las reconocemos inmediatamente como relacionadas con el capitalismo, las prácticas online pueden ser rápidamente re-territorizadas por el capitalismo. El potencial subversivo online forma parte de la misma infraestructura técnica y los mismos principios que hacen que el capitalismo pueda ir montado al caballito de los contenidos generados por los usuarios tan fácilmente. La facilidad para copiar y relocalizar el contenido online, así como su estructura de red, son lo que posibilita distribuir música y otros productos culturales digitalizados de forma gratuita, y así sabotear la cadena de valor de las corporaciones de entretenimiento y software. Sin embargo, también facilitan que el capitalismo copie y reutilice contenidos producidos por los usuarios en la esfera de un sitio corporativo (re-territorización).

Echemos un vistazo a algunos ejemplos de cómo el capitalismo re-territoriza el contenido generado por los usuarios, para así poder resumir algunos de los distintos métodos para acotar los contenidos generados por los usuarios.

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De la Sección : {1. Noticias Destacadas}

Las contrarreformas laborales durante los gobiernos de Felipe González

Por Raúl Navas

Sábado 15 de junio de 2013 NODO50

En los últimos años y décadas, la burguesía se ha esforzado para que su ideología se trasmita y se asuma entre la sociedad. Se han multiplicado numerosos centros de estudios, periódicos, fundaciones, canales de televisión, periodistas afines al neoliberalismo, etc., que actúan como una caja de resonancia a favor de la ideología neoliberal y de los intereses del capital (en especial la patronal bancaria). La derecha y el capital han impuesto su lenguaje y reivindicaciones en base a dogmas que son repetidos por ministros, empresarios y medios de comunicación constantemente. Se han centrado en insistir: que lo privado debe sustituir imperiosamente a lo público, que se debe abaratar el despido y precarizar derechos para crear empleo, o que la estabilidad laboral es una autentica herejía.

Cuando en los actuales tiempos de crisis, los gobiernos recortan derechos laborales, llueve sobre mojado. Actualmente, se está profundizando bestialmente en las políticas seguidas en las últimas tres décadas que han desmantelado derechos históricos de la clase trabajadora. Unas políticas que han sido aplicadas en mayor o menor intensidad por todos los gobiernos desde la transición. A principios de los años 80 la patronal trabajó activamente por imponer un programa de ajuste, reconversión, aumento del poder empresarial y recorte de los derechos laborales. La CEOE no dudaba en hacer campaña (incluso electoral), pidiendo el voto a la derecha o prestando su apoyo a los sectores de la UCD mas ligados al poder económico, como la denominada “plataforma moderada”. El líder empresarial, Carlos Ferrer Salta criticaba la falta de empresarios en el parlamento, aplaudía la política económica de Reagan y Thatcher, y exigía la aplicación de una política laboral cuyo objetivo principal era precarizar a la clase trabajadora.

El PSOE en el gobierno

Los débiles e inestables gobiernos de UCD no consiguieron aplicar los planes estratégicos de la burguesía. Su política acabo por no agradar a nadie, ni a los capitalistas que exigían medidas más duras y urgentes contra los trabajadores para recuperar su tasa de ganancia, ni a la clase obrera, que veía como el peso de la crisis caía sobre sus espaldas.

Finalmente, la UCD pasó de obtener siete millones de votos en 1979, a un millón y medio en las elecciones de 1982. En aquellos comicios, el PSOE liderado por Felipe González, obtuvo un triunfo histórico, consiguiendo más de diez millones de votos (48.1%). Esta contundente victoria generó enormes ilusiones entre los trabajadores y la juventud, que veían en el nuevo gobierno una eficaz herramienta para que hubiese un autentico cambio. El PSOE había prometido reformas que de llevarse a cabo beneficiarían a la clase obrera: creación de 800.000 puestos de trabajo, mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios, jubilación a los 64 años, etc.

Los primeros pasos del PSOE tras las elecciones fueron sintomáticos. No habían pasado ni quien días de la victoria electoral, cuando Alfonso Guerra y Felipe González mantuvieron una reunión con los representantes de la CEOE, Ferrer Salat, y José María Cuevas. Además Felipe González presidió su primer acto público en el desfile de la División Acorazada Brunete. Sus promesas electorales en el terreno social y laboral fueron abandonadas bajo la excusa de la “herencia recibida” de UCD. Disculpa comodín por parte de muchos gobiernos de todo el mundo a lo largo de la historia.

La política del PSOE desde el principio fue la de aceptar y gestionar el sistema capitalista y capitular ante los dictados de la banca y los empresarios. Esta política generó frustración y desengaño entre las masas, que pronto empezaron a preguntarse ¿Dónde está el cambio? Por otro lado, ni la Iglesia, ni el ejército, ni la banca y los empresarios tenían nada que temer. Todo lo contario, sabían que cuestiones como la reconversión industrial, privatizaciones, contrarreformas laborales, contención salarial, control del gasto público, etc., comprendían medidas de ajuste tan duro e impopular, que solo podían ser aplicadas por un partido como el PSOE. El capital, pronto comprobó que el PSOE en el gobierno no era ningún enemigo. Además nos encontramos en un contexto internacional en el que la socialdemocracia europea ya había empezado a olvidarse de prioridades como el pleno empleo, derechos laborales, ayudas sociales o los servicios públicos. Estos objetivos se habían subordinado a nivel internacional a otros como el control de la inflación, desregulación de las normativas laborales o programas de privatizaciones; siempre en beneficio del capital financiero. La socialdemocracia había abrazado completamente una ideología comprometida totalmente con el capitalismo.

Mientras la banca batía beneficios record en 1983, la CEOE exigía que para ese año la subida salarial fuese entre un 2 y un 6% inferior a la inflación prevista. Además se pretendía profundizar que el empleo temporal fuese la norma en detrimento del empleo estable. En febrero de 1983 se firmó el Acuerdo Interconfederal en febrero de 1983, por parte de UGT, CC.OO, CEOE y CEPYME. Se establecía la jornada laboral de 40 horas semanales (que se aplicaría mas tarde de lo prometido) y 30 días de vacaciones a cambio de moderación salarial. La patronal aseguraba que los topes salariales creaban empleo y continuó exigiendo rebajas en las cuotas empresariales a la seguridad social, despidos más baratos y fáciles, y legalizar los llamados contratos basura. El PSOE había prometido crear 800.000 puestos de trabajo, pero en dos años el país contaba con casi 500.000 parados más, gracias a una decidida política laboral que era ineficaz en la creación de empleo, pero que satisfacía las reivindicaciones de la patronal. En dos años de gobierno, según la EPA el paro había pasado de 2.235.000 a la cifra de 2.710.500 desempleados en septiembre de 1984. En toda Europa se tomaban medidas para desregular el mercado laboral con el argumento de combatir el desempleo en un contexto de paro creciente. Un ejemplo lo encontramos en la Republica Federal de Alemania, donde se superó los dos millones de parados en 1982, por primera vez desde 1954.

En 1983 encontramos algunas tímidas reformas en beneficio de la clase obrera. En mayo de ese año se aprueba que el personal laboral de la administración tuviera derecho a subsidio de desempleo. Además la Ley 4/1983 reducía la jornada laboral de 43 horas semanales en jornadas partidas o 42 en completos, a un máximo de 40 horas semanales. Después se aprobó un incremento del periodo mínimo de vacaciones anuales de 23 días a 30 días naturales. Desde entonces y al margen de las conquistas que propició la huelga general 14-D, cuesta encontrar más avances de este tipo. Aun así, la CEOE se revolvió por la aprobación de la jornada laboral de 40 horas, e incluso consideraban que podría ser inconstitucional. Una prueba más de que si por la patronal fuese seguiríamos en la edad de piedra.

Reforma laboral de 1984

Ante esta situación, desde el capital se repetía que para luchar contra el paro se debía precarizar el mercado laboral. En octubre de 1984 se firmó el Acuerdo Económico y Social, bajo la promesa de creación de Empleo. Almunia, como Ministro de Trabajo justificó el abandono de la promesa electoral de jubilación a los 64 años alegando que no era urgente ni prioritario.

En cambio se procedió a aprobar una nueva normativa que extendía la contratación temporal, que no aparecía en el programa electoral del PSOE. Concretamente fue la reforma laboral de noviembre de 1984 (Ley 32/1984) suscrita por el gobierno, la CEOE, CEPYME y con el apoyo inicial de UGT. Por su parte, CC.OO criticó el acuerdo, y en ese mismo año se llegó a hablar de Huelga General. La reforma permitía varias modalidades de contratación temporal con el objetivo de “incentivar la creación de empleo”. Desaparecía la necesidad de causalidad en los contratos temporales, y se utilizan para puestos que en realidad deberían ser estables. Se impulsaba el contrato a tiempo parcial y se establecía la posibilidad de despido colectivo en empresas de menos de 25 trabajadores. También se extendía la polivalencia en las funciones del trabajador y la productividad y los complementos en el salario. Una vez más, estos se ataques se justificaba con la excusa de la crisis económica y la promesa de crear empleo.

En esta reforma se encuentran los inicios de los contratos basura y la legalización del fraude en la contratación temporal. Se imponía la temporalidad como la norma general para contratar y se autorizaban hasta 14 formas de contratación temporal. La patronal por fin había conseguido el uso del contrato temporal de forma descausalizada. No hacía falta acreditar razón alguna por la cual el empresario establecía un contrato temporal y no uno indefinido. La nueva normativa autorizaba hasta 14 formas de contratación temporal, como “excepciones al principio general de la contratación indefinida”. Aparecían modalidades como: contrato de fin de otra, contrato por circunstancias de la producción, contrato de interinidad o contrato por lanzamiento de una nueva actividad. Además aumentaba la duración máxima de los contratos en prácticas y formación, se eliminaban los topes a la contratación temporal en función de la plantilla y se potenciaban los contratos a tiempo parcial. También se introducían numerosas bonificaciones fiscales para los empresarios, de hasta 400.000 pesetas por contratar a mayores de 45 años, e incluso deducciones de 500.000 pesetas en el impuesto de sociedades por contratar a jornada completa.

Una vez más, esta normativa basada en la precarización era justificada con la promesa de creación de empleo. En el pleno del congreso, el 1 de marzo de 1984, Almunia decía lo siguiente:

“Esta reforma no va a producir 1.000 empleos diarios, como otro ministro afirmó aquí al presentar el Estatuto de los Trabajadores, pero estamos convencidos de que es la única fórmula posible para generar el máximo empleo”. 1

Es decir, desde el PSOE se asumía claramente la mentalidad empresarial y defendían que la precarización era la única manera de crear empleo y combatir el paro. Por tanto, no era de extrañar que representantes del capital alabaran la política económica del PSOE. A estas alturas los representantes del capital aplaudían la política económica de Felipe González. Desde la CEOE, José María Cuevas aplaudió públicamente al gobierno por haber aprobado la nueva normativa de contratación temporal, resaltando que no habían conseguido que otros gobiernos anteriores aceptaran aprobar una legislación laboral de este tipo. Cuevas llego a referirse a Felipe González en 1984 como un “gran converso”. Otro ejemplo lo tenemos en Rodolfo Martin Villa, ex ministro de UCD y político del régimen durante de la dictadura de Franco, quien dijo en el periódico Cinco Días: “Suscribo la política económica del gobierno, porque no me parece, ni muchos menos de izquierdas2”.

La normativa laboral de 1984 tuvo un impacto muy negativo en el empleo estable. Un estudio realizado por CC.OO en 1989 señalaba que un 80% de los contratos eventuales de fomento del empleo eran irregulares, debido a la generalización del fraude en la contratación temporal. Se comenzaron a realizar contratos por obra y servicio sin detallar nada más que esas dos palabras. Se señalaba que solo en 1988 se habían firmado 1.9 millones de contratos eventuales, y además se denunciaba que la tasa de temporalidad había pasado de un 10% antes de la reforma de 1984 al 31.5% en 1990.

Agresión contra las pensiones públicas

El poder adquisitivo de los salarios reales se había deteriorado más de un 3% en 19843. Tras atacar los salarios e imponer la precarización en los contratos laborales, el siguiente paso del gobierno fue atacar las pensiones públicas. En 1985 se aprobó la Ley de Pensiones (Ley26/1985 de Medidas Urgentes por la Racionalización de la Estructura y Acción protectora de la Seguridad Social), que fue la actuación más impopular y contestada en la primera legislatura de Felipe González. La ley endurecía las condiciones para tener derecho al cobro de pensiones y reducían la cuantía económica de las mismas. Aumentaba de 8 a 10 años, el mínimo de tiempo cotizado para acceder a una jubilación. Además se modificaba el sistema de cálculo de prestación en perjuicio del pensionista, eliminando el derecho de escoger los dos años cotizados de los últimos 10 como base de cotización y se establecía que el cómputo se hiciera en base a 8 años. Así, el gobierno conseguía que muchas mujeres quedaran fuera o con pensiones muy bajas. Esta contrarreforma laboral fue respondida por una Huelga General el día 20 de junio de 1985, convocada por CCOO y CNT, pero sin el respaldo de UGT. Aunque Nicolás Redondo, entonces secretario general de la UGT y diputado del PSOE, rompió la disciplina de partido y voto en contra de la ley en el parlamento.

Posteriormente no se aposto por endurecer el conflicto y la reforma no pudo ser detenida. Incluso dos años después, tuvo lugar la aprobación de la Ley 8/87 de Fondos de Pensiones allanaba el camino a la privatización y su gestión por bancos y empresas.

Reconversión industrial y huelga general del 14-D

Los planes estratégicos de la burguesía española no estaban plenamente aprobados. Pretendían seguir recuperando los niveles de tasa de ganancia anteriores a la crisis de los 70 a base de aumentar el nivel de explotación de la clase obrera. La CEOE exigía controlar el gasto público, más incentivos fiscales para los empresarios, rebajas de los tipos de interés, reducción de las cotizaciones empresariales a la seguridad social, facilidad para despedir, y más contratos basura. Además de pretender la destrucción de derechos laborales, exigían aplicar cuanto antes una gran reconversión industrial. El capital sabia que lo que ellos y sus gobiernos no se habían atrevido a realizar lo estaba haciendo ahora un gobierno del PSOE, con influencia entre las masas. En las elecciones de 1986, la CEOE tuvo una postura completamente diferente a la defendida en 1982, y por tanto no hicieron ninguna campaña electoral contra el PSOE. En 1986, Cuevas llego a decir que González compartía las tesis económicas de la patronal.

En este contexto, la burguesía española apoyo de forma entusiasta la llamada Reconversión Solchaga, que suponía destrozar industrias como la siderúrgica o naval. Se impulsaron los despidos y cierres en las empresas industriales, que golpeaban a los batallones pesados del proletariado español. Los altos hornos de Sagunto, la industria naval y siderúrgica fue desmantelada. La Ley de Reconversión de julio de 1984, profundizaba en esa línea. Durante la aplicación de estos planes se destruyeron 2.700.000 millones de empleos, con un impacto tremendamente negativo en el empleo estable.

Junto a esta política, el gobierno intento hacer semiconcesiones incumplidas, como La Ley de Protección del desempleo, que prometía un aumento de las prestaciones del desempleo hasta alcanzar al 48% del total de los parados registrados en el INEM en 1986. Pero a finales de ese año la tasa de cobertura solo alcanzaba al 42%.

Tras la reforma laboral de 1984, la de pensiones de 1985 y con una reconversión industrial muy avanzada, el gobierno presento en 1988 la Ley de Empleo Juvenil. Ese año también se había presentado una reforma laboral parecida en Portugal que precarizaba las condiciones de trabajo de los jóvenes menores de 25 años, que fue contestada con una huelga general en marzo de 1988.

La reforma laboral presentada por el gobierno del PSOE fue la gota que colmo el vaso para la convocatoria de una Huelga General el 14 de diciembre de 1988. Se exigía la retirada del Plan de Empleo Juvenil, recuperación del poder adquisitivo perdido, derecho de negociación publica para funcionarios, equiparación de las pensiones mínimas al SMI, incremento de la cobertura de desempleo, establecer un plan de empleo, etc.

La huelga fue un rotundo éxito, que incluso fue reconocido por el propio gobierno, quien sufrió un doloroso golpe político. La CEOE exigió que no se retirase la reforma laboral y no se cediera al “chatanje sindical”, aunque ellos mismos tuvieron que admitir subidas salariales superiores al 5% para 1989. Por otra parte, Felipe González se vio obligado a retirar el contrato de inserción para jóvenes y su Plan de Empleo Juvenil, e incluso a asumir reivindicaciones ofensivas de los trabajadores. Se consiguió la implantación de las pensiones no contributivas, el derecho de los funcionarios a la negociación colectiva, ampliación de la cobertura del seguro de desempleo, cierto control sindical sobre contratos de trabajo, un incremento en el gasto social, etc.

En 1990 se consiguió el control sindical parcial sobre información de los contratos de trabajo, y la patronal exigió que se pusiera fin a la política de concesiones. Ese año se cerró un ciclo muy alto de conflictividad laboral, traducido en importantes conquistas laborales y salariales. Según un informe del Ministerio de Trabajo, en el periodo 1986-1990 España fue el segundo país de la CE con mayor índice de huelgas.

Este periodo de semiconcesiones se cerró tras la caída del Muro de Berlín con un profundo giro a la derecha que allanó el camino para la aprobación de posteriores contrarreformas laborales y de pensiones. La burguesía tuvo un poderoso regalo para profundizar en su ofensiva ideológica en un contexto en el que se multiplicaban los defensores de la economía de libre mercado, con toda su lógica (incluido el libre despido). La ideología burguesa se impuso en casi todas las esferas sociales y elites políticas y sindicales, de manera que comenzó a ser pecado defender una propuesta que fuera contra la libertad de empresa. Incluso la defensa de la estabilidad en el empleo pasó a ser considerado una herejía o algo “pasado de moda”.

Se inició un nuevo periodo, que también debe se estudiado para comprender el proceso de precarización que hemos sufrido. La comprensión histórica de esto procesos debe un paso necesario para emprender activamente la tarea sindical de luchar por dar un vuelvo al panorama laboral actual y poner fin a esta correlación de fuerzas tan desfavorable entre capital y trabajo.

Las ultimas contrarreformas laborales de Felipe González: ataques al subsidio de desempleo

En el sistema capitalista ninguna victoria es eterna hasta el derrocamiento revolucionario del mismo. Por tanto siempre que un gobierno hace concesiones con una mano, intenta quitártelos con la otra en ese momento o más adelante, tal y como ocurrió en los años 90. En 1991 según la EPA había 2.463.700 parados, y desde el gobierno se aseguraba que era necesario recortar el subsidio de desempleo y precarizar los contratos para crear empleo. En esta situación, en abril de 1992 el gobierno aprobó un Real Decreto con el apoyo de CiU y la abstención del PP, que recortaba las prestaciones del paro, tanto en su cuantía como en su duración, y que endurecía las condiciones para acceder a cobrar el paro, en un momento en el que había 1.3 millones de parados que no recibían ningún tipo de prestación. La nueva normativa establecía que el requisito para cobrar el subsidio consistía en que debías haber trabajado al menos 360 días para cobrar seis meses de prestación como tope. Hasta entonces seis meses cotizados concedían el derecho a tres meses de prestación, por tanto se endurecía su acceso. Además se reducía el cálculo de la prestación para disminuir su cuantía. Estas medidas contradecían al programa electoral del PSOE de 1989 que prometía un aumento en la protección a los desempleados. También entraba en contradicción el hecho de que el propio PSOE se había opuesto en su día a la ley de empleo de UCD de 1980, mientras que doce años más tarde aprobaban en el gobierno una reforma parecida y con el mismo objetivo.

El objetivo consistía en disminuir el número de parados con derecho a prestación y disminuir el gasto público en subsidios en desempleo. En 1993 las prestaciones por desempleo dejaron de estar financiadas en los presupuestos, mientras que la cobertura del subsidio disminuyó sustancialmente entre el conjunto de parados.

El decretazo del gobierno también aumentaba la duración de los contratos temporales. Concretamente, el contrato temporal de fomento del empleo pasa de tener un tope de seis meses, a un año. También se suprimían las becas para que los parados participaran en cursos de formación.

El gobierno justificó esta reforma laboral alegando que se debía cumplir con el Tratado de Maastricht. Un Acuerdo europeo que exigía una reducción del gasto público. También se justificaba con argumentos parecidos a los que se utilizan ahora: “son medidas que no nos hubiera gustado tomar”, “no hay alternativa”, etc. El entonces ministro de Trabajo, Luis Martínez Noval, decía lo siguiente en El País:

“Créanme que el Gobierno no toma esta medida alegremente, la toma con una cierta preocupación. Cuando decidimos las medidas concretas, después de una discusión bastante profunda en relación con muchas alternativas que barajamos, lo hicimos con preocupación, porque somos conscientes de que modificamos una ley que tiene incidencia social en colectivos que van a ver reducidas sus prestaciones. Pero hemos encontrado un equilibrio entre la incidencia social y el resultado económico, y la satisfacción que puede producir es que frente a ese desequilibrio financiero no dejamos a ninguna persona desprotegida”. 4

No fue una reforma pactada y CC.OO advirtió con una respuesta más contundente que en 1988, aunque finalmente solo fue contestada con una Huelga General de doce horas, para el 28 de mayo de 1992 (en Enseñanza fue de 24 horas por la reducción del gasto educativo), donde también se protestaba contra un proyecto de ley de huelga, exigiendo a su vez planes de reindustrialización. Los sindicatos mayoritarios tantearon con una huelga general en octubre de 24 horas si el gobierno no retrocedía, pero no cumplieron con las expectativas. Pese a la tibia respuesta sindical, la CEOE cargó contra la huelga, incluso exigiendo su ilegalización. La patronal mostró su apoyo al gobierno mientras que se intensificó una campaña contra los parados, con promesas de creación de empleo. El gobierno, con el apoyo de la CEOE no dio marcha atrás. Se seguía al dictado las recomendaciones del FMI de 1992 que recomendaban reducir las prestaciones por desempleo, pese a que una encuesta del CIS de mayo de 1992 señalaba que el 73% de la población rechazaba los recortes en el gasto público en desempleo.

El ministro Solchaga aseguró que la reforma estimulaba que la gente buscara empleo. Pero pese a la promesa de creación de empleo, durante el primer trimestre de 1993 el número de parados se incrementó en 169.286 personas. Además según datos del Instituto Nacional de Estadística la tasa de desempleo paso del 20.3% en 1992 al 24.1% en 1994. Año en el que Solbes apuntaba a la creación de 150.000 empleos, mientras España se situaba como país de la OCDE con la tasa de paro más alta.

La reforma laboral de 1994: vía libre a las ETTs y a los contratos basura

Un informe del FMI sobre España publicado en octubre de 1993 recomendaba facilitar el despido, el empleo temporal, la movilidad geográfica y el poder empresarial para modificar jornadas y funciones al trabajador. Mientras tanto, la patronal volvió a la carga insistiendo en las “rigideces del mercado laboral” y la “dificultad de despedir”. Aunque un informe de CC.OO de 1993 señalaba que en los últimos 10 años habían sido despedidos 2.3 millones de trabajadores.

El gobierno siguiendo los dictados del FMI y la CEOE volvió a la carga con más precarización y a finales de ese año presentó una nueva y profunda reforma laboral (Ley 11/94 y la Ley/1994 de Medidas urgentes de fomento de la ocupación) que ponía patas arriba el Estatuto de los Trabajadores y otras normativas laborales. Se incluía la puesta en vigor de una nueva modalidad de contratación más precaria para los jóvenes en paro. Esto significaba la generalización de “los contratos basura” y la legalización de la precarización gracias a la Ley 14/94 que legalizaba las Empresas de Trabajo Temporal. El gobierno quería justificar estas medidas alegando que la tasa de paro era muy alta (24%), mientras que la CEOE achacaba el alto índice de paro a la retirada del plan de empleo juvenil de 1988. José María Cuevas lo resumía así:

“Al dinamitar el Plan de Empleo, Juvenil, el 14-D contribuyó a que hoy estén parados 25 de cada 100 españoles (proporción que llega al 40% entre los jóvenes). Precisamente ahora uno de los puntos clave de la reforma laboral es resucitar el Plan de Empleo Juvenil a través de los llamados "contratos de aprendizaje". ¿Volveremos a permitir que unos sindicatos insolidarios y cegatos vuelvan a oponerse a cualquier reforma que nos saque del atolladero actual?”. 5

Por tanto, la excusa era la misma y una vez más se utilizaba en la exposición de motivos de las leyes, la crisis económica y la promesa de crear empleo para recortar derechos. En resumen, la reforma laboral consistía en aprobar la tabla reivindicativa de la CEOE:

El capital acusaba a quienes se oponían a estas medidas de despreocuparse de los parados. Esta es y ha sido la excusa preferida de los capitalistas para atacar la estabilidad en el empleo. Incluso el gobierno del PSOE decía que la reforma laboral era “progresista”. José Antonio Griñan, entonces el ministro de trabajo, decía que se pretendía “evitar despidos” y justificaba así la nueva agresión a los trabajadores: “Se trata de enriquecer la negociación colectiva; eliminar obstáculos al mantenimiento y creación de empleo”. 6

La nueva normativa contó con el apoyo de la CEOE y el Círculo de Empresarios. En diciembre de 1993 el real decreto-ley que modificaba la contratación fue aprobado en el parlamento con 317 votos a favor (PSOE-PP-CiU-PNV-PAR), 22 negativos (IU, ERC y CC), y dos abstenciones (EA-UV).

El ataque fue respondido con una huelga general convocada por UGT, CC.OO y CGT para el 27 de enero de 1994. Un grupo de 500 personas compuestas por catedráticos, inspectores de trabajo y abogados laboralistas elaboraron un manifiesto contra la reforma laboral y en favor de la huelga general. El documento alertaba de que la nueva normativa iba a generar indefensión entre los trabajadores.

La huelga tuvo una gran incidencia y seguimiento, aunque sin llegar a los niveles del 14-D. CiU amenazó con retirar el apoyo parlamentario al gobierno del PSOE en minoría si Felipe González daba marcha atrás. IU ofreció negociar su texto alternativo sin éxito. La huelga no consiguió sus objetivos de retirar la reforma laboral y los sindicatos mayoritarios UGT y CC.OO no sacaron la conclusión de que era necesario endurecer la movilización, sino todo lo contrario. Desde entonces las cúpulas sindicales profundizaron en una política sindical basada en los pactos, la desmovilización y en el “mal menor”. Mientras tanto el mercado laboral se precarizaba a pasos de gigante en un ambiente de retroceso en la conciencia social y de clase. Se abandonó cualquier planteamiento movilizador, lo que ocasionó el surgimiento del sector crítico en CC.OO y el enfrentamiento de la cúpula de este sindicato con el PCE y Julio Anguita. Tras la huelga general, se puede destacar la manifestación de enero de 1995 convocada por la Plataforma Cívica por los Derechos Sociales, aprovechando el primer aniversario de la Huelga General, con el lema: “Por los derechos sociales y contra la reforma laboral y el ataque a las pensiones”. El manifiesta estaba firmado entre otros por Julio Anguita, Marcelino Camacho, Luis Eduardo Aute, Rafael Alberti o Antonio Gala.

Durante la última etapa de Felipe González en el gobierno, tuvo lugar el inicio de la recuperación económica, con el efecto de detener el nivel destrucción de empleo. Según datos del Ministerio de Economía, en 1995 los empresarios despidieron a 322.314 trabajadores, un -11.8% que en 1994. La tendencia de aumento del paro fue sustituida por la creación de empleo precario en un contexto de crecimiento económico. Pese a la promesa de que esta reforma laboral iba a crear empleo indefinido, los datos del INEM y la EPA señalan que de los 8.60 millones de contratos realizados en 1996, solo hubo 204.235 contratos indefinidos, mientras que el 96% fueron temporales. Además, según los datos que suministró el Ministerio de Trabajo en el informe titulado “La contratación y paro registrado en 1996”, el 70% de los contratos de 1996 tuvieron una duración inferior a tres meses y el 50% no llegaron a un mes. Solo el 0.42% fue superior a doce meses. Las ETTs hicieron proliferan contratos que incluso solo tenían la duración de un día, produciéndose trabajadores con cerca de 15 contratos al mes.

Con estos datos no es de extrañar que una encuesta del CIS publicada en enero de 1996 señalara que siete de cada diez españoles consideraban que la reforma laboral contribuía poco o nada en la creación de empleo.

Pero pese a que el gobierno del PSOE continuaba tomando medidas que beneficiaban al capital, la patronal empezó a apostar por un gobierno del PP que abordara de lleno sus reivindicaciones pendientes, como un abaratamiento del despido o privatizaciones masivas. Ya en 1994, Cuevas dio su apoyo públicamente a Abel Matutes como candidato a las elecciones europeas por el PP. Además comenzó a pedir elecciones anticipadas.

Durante los años 80 y principios de los 90, el PSOE no solo se había derechizado a sí mismo, sino que había trabajado duro para derechizar a la sociedad. Las políticas procapitalistas aprobadas durante casi 14 años, allanaron el camino a la victoria de la derecha de Partido Popular en las elecciones de 1996, que una vez en el poder, procedió a aplicar su agenda neoliberal y de recorte de derechos laborales.

Notas:

1 El País, 02/03/1984. El ministro al que se hace referencia es Rafael Calvo Ortega.
2 Cinco Días, 02/01/1985
3 El País, 25/01/1985
4 El País, 22/04/1992
5 -José María Cuevas, “Derecho a la huelga, derecho al trabajo”. El País, 15/01/1994
6 -José Antonio Griñan, “Reforma laboral, un compromiso y una necesidad. El País, 26/01/1994

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De la Sección : {3. Fotos}

Desalojo en la plaza de Taksim

Miércoles 12 de junio de 2013 NODO50

Damián M. Síberet en Diagonal

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De la Sección : {1. Noticias Destacadas}

Ladyfest: feminismo y autogestión como antídoto cultural

Recopilación de Nodo50

Miércoles 12 de junio de 2013 NODO50

Del 20 al 23 de junio tendrá lugar en Madriz una nueva realización de Ladyfest, un festival feminista y autogestionado que no sólo señala, al existir, los límites de una ciudad hostil e incierta, de un sistema de poder heteropatriarcal que oprime a buena parte de los seres vivientes y de una desigualdad estructural que traduce esta opresión en diferencias de valor dentro del mundo de la cultura. En la mezcla y sinergia de las palabras “señora” “festival” “feminista” “madrid” y “2013” lo que se encuentra es, al contrario, la frontera en que esos límites se fracturan, el momento en que esos pasos se transgreden y se imagina a campo abierto, sin miedo y sin permiso, una cultura mejor, un cruce de todas las fronteras

¿Qué es Ladyfest?

Ladyfest es un festival feminista, inclusivo, subversivo, horizontal y autogestionado que celebra la cultura feminista en todas sus manifestaciones.

Feminista: porque el feminismo es el mejor y más rompedor movimiento que se haya inventado jamás para acabar con las estructuras que nos oprimen.

Inclusivo: queremos todos los cuerpos, todas las miradas y todas las prácticas: Las invisibles e invisibilizadas, las invasivas e invasoras, las grandilocuentes y las mínimas.

Subversivo: porque se opone a las normas. A las normas escritas, apalabradas, autoimpuestas. Incluso a las propias normas del feminismo.

Horizontal: porque todas somos riot, todas somos grrrls y todas somos importantes en cada uno de los procesos.
Autogestionado: porque queremos empoderarnos para ser autónomas sin tener que doblegarnos a las transacciones capitalistas ni a los patrocinios subyugantes.

Ayer y hoy
El primer Ladyfest se celebra en el año 2000 en Olympia (USA), heredero directo del movimiento riot grrrl de los 90. Las mujeres que, desde la escena hardcore, tomaban sin permiso los escenarios, la palabra y el pogo, ya no eran unas adolescentes rabiosas sino todas unas señoras (ladies) que entraban en la treintena.
Desde entonces, y sin perder ese punto irónico, se lleva realizando de forma descentralizada y autónoma en diversas partes del mundo. No existe una organización aglutinadora ni hay que pedir permiso a nadie, por lo que cada uno es independiente, único y diferente. En el estado español, el primero se celebró en 2005 y desde entonces se han sucedido, con diferentes formatos y estilos, en Madrid, Sevilla, Bilbao y, este mismo año, en Granada (enero) y Nafarroa (14-16 de junio).

[Programa de mano del festival]

El festival, al igual que todas las fiestas de recaudación, son a precio libre, pero ¿qué significa precio libre para Ladyfest…?

¿Libre es gratis? A veces se malinterpreta el término [...], no tiene ninguna relación con el precio. Lo que nos interesa es la libertad. Richard Stallman

En la utopía que imaginamos y que nos gustaría vivir y que, como todas las utopías, es imaginable porque ya está parcialmente ocurriendo, todo se pagará a precio libre:

— ¿qué os debo? — NADA — Lo hecho ya está ahí, ya está ocurriendo. *CON PRECIO LIBRE NO HAY DEUDA

— ¿Cuánto cuesta? — ¿Cuánto de qué? ¿Dinero? ¿Tiempo? ¿Decibelios? ¿Penas? ¿Asambleas? ¿Horas? (cambiar dinero por horas es alienar el tiempo de la vida) ¿El qué? ¿Pensar la fiesta? ¿Buscar la sala? ¿Preparar la pinchada? ¿Hacer el fanzine? ¿Diseñar el cartel? ¿Difundirlo? Quinientos € dos €, ciento quince €, diez € la hora, treinta €, cero coma cinco €, doscientos veinte €, siete €, mil € al mes, un € y medio, doce €, tres €, cincuenta €, veintisiete coma catorce €. O también cero € *CON PRECIO LIBRE NO HAY ROBO

Ladyfest: necesita dinero para poder crear un festival feminista autogestionado local y exuberante que en junio nos rompa la cabeza con talleres, conciertos, pinchadas, noches, días, bailes y comidas. Ladyfest necesita dinero para poder organizar fiestas como la de hoy, bailantas preciosísimas donde se celebre la cultura desde abajo y en morado. Necesitamos algo de dinero aquí y ahora para poder hacer esto que ves. Nosotrxs: no imponemos un precio porque fue decisión nuestra esto (montar el festival), porque tú no nos pediste que lo hiciéramos, porque no era “necesario”. Nosotrxs: dejamos que tú: elijas el precio, porque queremos que si a ti te gusta esto lo hagas tuyo y que al considerarlo tuyo quieras ayudarlo a existir, ayudarnos tú a hacer este festival aquí y ahora.

Que si puedes, quieras. Que si no puedes, quieras. Que desees. *EL PRECIO LIBRE NO ES DEL OBJETO DESEADO. ES DEL SUJETO DESEANTE

Y esta fiesta es de ti que la deseas, así que entra &

a d e l a n t e :

BAILÁTELO QUE ES TUYO

Pensamos que, por un lado, el precio libre elimina el dinero como condición necesaria. Por otro, que obliga literalmente a la responsabilidad de valorar personalmente cuál es la propia aportación (o el trueque): voluntaria, consciente, en función tanto de los deseos cuanto de las posibilidades. Contra la economía del cambio; el Don, el Regalo y el Exceso. UNIÓN ACCIÓN y AUTOGESTIÓN.

¿Qué, quién, cómo y dónde será Ladyfest Madriz 2013?

Después de un año de invasión ultralady en la fiesta y el estar de Madriz, celebraremos un gran festival feminista y autogestionado (y muchas cosas más) durante los próximos días 20, 21, 22 y 23 de junio en diversos espacios descentralizados de la ciudad.

Es difícil resumir en un dossier, aunque tenga 23 páginas en technicolor, todo lo que ha sido, es y será Ladyfest Madriz 2013. Y es imposible comprimir todos los haceres de las personas que nos van a hacer bailar desde la mesa de mezclas, el tocadiscos o la batería; que compartirán sus saberes en talleres y charlas; que nos mostrarán su arte en la sala de exposiciones, la pantalla, el escenario o el callejón trasero de la okupa; que nos harán replantearnos la relación entre nuestros cuerpos, deseos y bicis.

Té y pastas! Carajillos! Comidas! Bailes agarraos!

Y una fiesta bella & continua & presente que no te puedes ni imaginar.

Descarga el dossier con toda la información.


Más información sobre Ladyfest Madriz 2013:

Entrevista en Barrio Canino (Ágora Sol Radio): audio y vídeo

Entrevista en Vórtices Radiofónicos (Radio Ela): Ladyfest y ultraviolencia queer

Entrevista en Somos Malasaña: No hay revolución sin baile porque no hay cambio sin deseo.

Reportaje de Tercera Información: Madrid prepara un junio feminista.

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NOTAS :

[1] Dyer-Witherford, 1999, p. 498.

[2] He realizado 14 entrevistas individuales y cinco entrevistas de grupo con dos-tres participantes en cada una durante 2007.

[3] Diyer-Witherford, 2005, p. 145.

[4] Fuller, 2005, p. 199

[5] En mi próxima disertación sobre software social y fotoblogs se tratarán muchas otras perspectivas.

[6] Marx, 1993, p. 705.

[7] Virno, 1996, p. 266

[8] Virno, citado de Dyer-Witherford, 2005, p. 142.

[9] Virno, 1996, p. 267.

[10] Dyer-Witherford, 2005, pp. 143-144.


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